jueves, octubre 12, 2006

caricatura de sí mismo

Mi hija me habla del profesor.
--No parece un profesor, sino una caricatura de profesor, como si el profesor se estuviese burlando de sí mismo. Es un fastidio porque nosotros los alumnos, así, no podemos burlarnos de él. El ya es su propia caricatura.

Y listo.

(post light)

martes, octubre 10, 2006

amazonas

hoy tuve un viaje ida y vuelta a Amazonas
desde el cielo el río, las lajas negras, el verdor, el contraste, la antigüedad de la tierra. y una paradoja. es el mundo más antiguo, la tierra más sabia, pero sobre ella habita una ciudad abandonada a su propia suerte, dejada entre tiendas de carteles rotos bautizados con un inglés mal escrito, y allí en las calles se exhibe una versión más marginalizada aún de los buhoneros del centro de Caracas,sobrevive esa especie sembrada y fortalecida en el suelo donde comenzó la vida en el planeta. pero el hábitat inmaculado sigue imponiéndose con su energía ancestral. y siento que me gusta amazonas aunque allí cobije un remedo de ciudad que no llega a tal. me consume el calor -me derrito-, me atrapa la violencia del río.me inunda la imagen de la Piedra de la Tortuga. soy sólo ojos que enceguece el sol.
me despido a sabiendas que allí en Amazonas alguna vez el amor estuvo cerca.

lunes, octubre 09, 2006

mal de luna

Mi hijo escucha "Hijo de la Luna" de Mecano.
Mi hija y yo amamos la Luna. Ella se preguntaba en estos días por qué la gente no va por la calle en la noche, boquiabierta, asombrándose de la belleza del satélite. "Gente ciega", asegura.
--Está más grande que nunca, mamá-- me dice el miércoles, cuando regresábamos juntas de la UCV.
Hoy hemos amanecido enfermos los tres. El no fue al colegio. Yo no fui al trabajo. Sólo ella asistió a clases, pues su dolor se manifestó más tarde.
¿Mal de Luna? Me pregunto. Y me respondo que no. Que la Luna no es capaz de intoxicarnos. Sólo los productos del hombre joden, no la Luna.
(Las botas, por ejemplo, dañan los pies. Y las consciencias.
Los uniformes anulan. Ah, pero también anula la mediocridad. Sorry, ése es otro tema, digamos que simplemente le estamos dando continuidad a aquel otro post, tan discutido)
Me preparo una manzanilla. Me pregunto por qué no tengo alas. Por qué no llego a la Luna.
Alguien me pregunta que qué tal, que si coroné (o algo así) cuando sabe de una salida mía por estos reinos nocturnos, y yo le respondo que mira, que no me interesa, que tampoco en la vida privada me gusta apelar al "peor es nada".
En la vida privada prefiero la nada.
En la nada siempre hay la posibilidad de fantasear con un espacio. De crear arquitectura virtual. Edificios que son palabras.
A lo mejor sí tengo mal de luna. A lo mejor es eso.

domingo, octubre 08, 2006

definiciones

en la tasca, mientras un borracho llamaba a la gente a ir a la marcha por rosales y ensordecía con el pito; en la tasca, de por sí ruidosa, mi amigo -a quien por momentos no podía escuchar entre la conjunción de sonidos que se entremezclaban- me dio algunas definiciones. recuerdo tres.

I FRAGILIDAD
--tu fragilidad a los cuarenta tan extraña, tu fragilidad de los diecisiete. que no es tu inocencia, aunque también está allí tu inocencia, pero más tu fragilidad, tu fragilidad extraña.
--pero si soy muy fuerte, lo dicen todos- me defendí
--una fragilidad así hay que defenderla, protegerla con fortaleza.

II FEMINIDAD
--mi feminidad fue rota.
--nunca debiste dejar tu feminidad en la balanza de un hombre

III MALDAD
--esto que te diré tengo que pensarlo, mejor tiro una moneda. si es cara te lo digo, si es sello no. cara... sí.... pues, que era una mala persona. sólo eso. debes saberlo. no puedes hacer nada. era una mala persona.

sábado, octubre 07, 2006

el "peoreschavez"

Ya por la avenida Francisco de Miranda se les veía. Shorcito, franelita manga corta, koala, zapatos de goma, botellita de agua mineral, gorra, lentes de sol, protector solar número 40. Pinta clase media de marcha. Buen ejercicio sabatino. Contentos. También los había más sencillos, sin ajuar ni uniforme, sin tanto exhibicionismo de "aquí estoy". Optimistas, eso sí, como el que dice: "aquí ando, haciendo patria un sábado, en vez de haciendo mercadito". El metro estaba full de todos ellos. Algunos con banderas o con pitos o con afiches con la cara del candidato. Muchos se bajaron en Chacaìto y fue un escándalo de voces y vítores y aplausos. En Colegio de Ingenieros salió la mayoría. Nuevamente gritos, pitos y palmadas en los hombros. Yo seguí hasta Capitolio por razones laborales. Allí, el asunto era más confuso. De la transferencia a la lìnea 2 venían muchas personas con el manifiesto ese que parecía ya olvidado: "Se va, se va, se va". Pero el ambiente no era unívoco. Saltaron voces que con fiereza gritaban: "Viva Chávez". Pensé que habría coñaza. Salí de la estación.
En el centro, el mundo seguía igual. Los buhoneros, el calor intenso. Luego fui a la Fitcar, pero ese es otro cuento. El gentío también. Definitivamente aquí en Caracas la gente necesita un leit motiv para recrearse. Pero ese no es el tema de este post. Es Rosales.
Me pregunto qué le ven a ese candidato, si es que le ven algo al pobre, o si es sólo que la necesidad de salir de Chávez, obliga a muchos a agarrar lo que venga. Como los solteros que, en su desesperación, buscan un "peor es nada". Y uno ve al "peor es nada" a la salida del cine y se pregunta por què nada es peor. "Peoreschavez", me han argumentado sobre Rosales. Y yo sufro. No por Chávez ni por Rosales ni por el conde del Guácharo que parecen todos versiones de lo que no deberíamos ser. Me pregunto qué pasó con todos los becarios de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho, los chicos IESA, los intelectuales, y me pregunto por qué tampoco ellos pudieron. ¿Dònde está esa cara que uno diga "este sí"? ¿Dónde están esas ideas de progreso que a uno de verdad le parezcan apasionantes y auténticas? Veo a los que caminan por la Francisco de Miranda con las gorritas y sé que piensan y estoy segura de que la mayoría son muy inteligentes, que no se han comido el cuento ese de "la Negra" como solución económica absurda de este país sin riendas. Entonces no entiendo por qué animar un fracaso. Los veo optimistas y me espanto, porque creo que yo soy la única que ve fantasmas, la única que dejó de creer hace rato que teníamos debate político. La única que los mira a todos -a Chávez, a Rosales, a Rausseo, a los otros- como formas histéricas de un circo en el que la única atracción es la caca de los elefantes.

miércoles, octubre 04, 2006

volante

curso de manejo
primer día. tomo el volante. sólo el volante. según el instructor es lo más difícil. él frena, acelera, mueve el croche por mí. dice que el croche no es enredado, aunque todas las demás personas digan lo contrario. que lo difícil es tomar el volante y calcular. dice que lo hago bien. se relaja. me pasa con toda la gente, siempre termina contándome la vida. el instructor confiesa que desde niño soñó con ser lo que es: un profesor de manejo. lo dice feliz. realizado. claro, me intereso en su historia, más que en la vía, por supuesto. creo que soy mejor copiloto, me pierdo diligentemente en pajaritos preñados. en una cola veo por el espejo retrovisor y encuentro que eso es lo complicado. concentrarse. manejar es no ensimismarse. tal vez cuando maneje me concentraré más y pensaré menos.

lunes, octubre 02, 2006

nombres

no me llames con el diminutivo ese que usan mis amigos que tú nunca usaste
no me llames tampoco maga aunque no me llamarás maga porque ese falso nombre no te lo sabes
no me llames mamita
no me sigas llamando mamita
no me llames

domingo, octubre 01, 2006

cinco minutos de fama

nos reunimos un grupo de blogueros con david sasaki, representante de global voices. los blogs, como fenómeno comunicacional, los blogs como evento político, los blogs como reaprendizaje literario, los blogs y los enredos que aquí se arman, y los encuentros y las expectativas, los blogs como alternativa de habla. fueron muchos los temas y variadísimas las ganas de contar. que si los blogs de cocina, que si los boboblogs, que si el bonche de barquisimeto, que si la necesidad de conocer la identidad de algunos blogueros, que si el requerimiento de verse en persona que impera. ¿tú eres la maga? me preguntó zinnia nada más llegué y me presenté con mi verdadero nombre y no con el artificio. iria se rió porque me asombré con la pregunta: todavía ella cree que la maga es un anónimo. jajajajaaaa. me vieron héctor torres y roger michelena y me puse roja de pies a cabeza, porque la verdad es que la timidez me vence siempre y quedo en evidencia, desnudísima ante el público asistente. topocho comentó en algún momento que los blogs eran los cinco minutos de fama que todo el mundo esperaba en la vida. yo le objeté la moción. no, para mí no. creo que he tenido esos cinco minutos de fama en la vida real y busco en los blogs más bien la libertad del anonimato, ser sólo una voz en una masa, una especie de mensaje sin nombre lanzado al mar, ser como diría maiakovski "todo corazón que palpita en todas partes", estar ahí, con mis latidos, como una forma de comunicación arcana, diluible en agua, en bits.

sábado, septiembre 30, 2006

reir

a las 11.00 am, el metro estaba atestado. rostros indispuestos. caras de culo, pues. en plaza venezuela entró su voz. no hablaba, gritaba. pronto todo el mundo pelaba el oído para oir su narración. contaba un cuento de jaimito. a los pocos segundos todo el amargado vagón explotaba en una carcajada. la voz -el autor intelectual no se veía en la multitud- siguió protagonizando. contó otro chiste. un chingo al que mandan a comprar catalinas, "si no hay, me traes ponqué", le piden. va al abastos. pide catalinas. le dicen que no hay. ¿y ponqué?, pregunta. "ponque no hay", le contesta el señor del abastos. el metro entero era una oleada de risas. alguien comentó: hace falta reir, uno sufre mucho en este mundo. el anónimo no pasó sombrerito ni pidió real para un familiar enfermo, seguía ahí, en su generoso acto humanitario de hacer reir a sus hacinados vecinos de transporte. quizás ése era su evangelio.

martes, septiembre 26, 2006

primer día de clases

5:50 am
quiero dormir 100 años
bella, en una king size
y después, después, después de borrar estas ojeras, después de aburrirme del sueño
si quiere que venga el bendito príncipe y haga el trabajo encomendado en el cuento.

sábado, septiembre 23, 2006

solitario spider

tercer día sola, sin los niños. me siento ante el teclado. tengo tanto que escribir. y tanto que hacer. no hay nada en la nevera. sólo agua. a veces ni siquiera hay agua. qué película pasan. ayer estuve en una tasquita de chacao que por suerte no está de moda. j me invitó a salir y me hice la loca. cinco textos abiertos sin terminar. un carro que espera que lo compre -reúno los reales a punta de tigres y fideicomiso- aunque no sé manejar aún. el lunes los chamos empiezan clases. él, 5to año. ella, 1ro. está asustada, colegio nuevo y lejos, por eso la necesidad del carro, yo, la usuaria número 1 del metro se resignó a tener que tomar un volante. en realidad así podré huir de caracas cualquier fin de semana con más facilidad. tengo que decidir qué hago con mi vida. el trabajo, los trabajos, en realidad. y él. él parece una serpiente. ahora busca cierto acercamiento que no entiendo. tarde piaste, pajarito. mi corazón -ése, el desenfrenado y voluble (aunque constante)- tiene ahora parálisis cerebral. mentira, ni tan parálisis. sólo que el único latido que se siente por ahí, en sus 18 mil kilómetros a la redonda, es tan absurdo y anormal, revela una patología del siglo XXI que no estoy dispuesta a reconocer. me hace perder lucidez.
juego una partida de solitario spider. gano. en ésas estoy, jugando solitario.
mejor me baño.
hago mercado. pregunto por los cursos de manejo.
escribo.

jueves, septiembre 21, 2006

La Piedra Queso

dime un sitio de caracas. nómbrame uno. para ir. para verlo. para verte en él. no para que estés tú allí. ojo. no es una cita. es más bien un encuentro con el lugar, no contigo. con el lugar para verte en él.
háblame de ese sitio. regálamelo.
empiezo yo. hay una piedra en el parque del este. la Piedra Queso. así se llama. parece un pedazo de queso holandés. pero en realidad es una nave. te puedes montar en ella y te aseguro que ves el mundo entero. que desde allí te haces astronauta. está esa piedra. la de mi infancia. la de las tardes con mis hijos. no les puedo dar el parque El Conde ni Chicolandia. Desaparecieron. La Piedra Queso en cambio sigue.
DIme un lugar tuyo. descríbelo. dame la dirección. convócame.

martes, septiembre 19, 2006

¡Pam, pam, pam!, dijo. El loco se acercó a la ventana abierta del carro. Tenía una bolsa negra al hombro. Alzó la mano derecha. ¡Pam, pam, pam! Pero en la mano tenía una botella vacía de agua mineral. No su imaginada pistola.
La intención no es lo que cuenta. Falta aquí la herramienta.

domingo, septiembre 17, 2006

huracanes


a la distancia
Gordon y Helene
son perfectos
de lejos

la belleza de los huracanes

sábado, septiembre 16, 2006

cuando salí del trabajo, vi el cielo de septiembre. ese cielo azul de las 5 de la tarde. la lucidez del ávila. era un cielo como para que lo bailáramos, aunque yo no sepa bailar.

viernes, septiembre 15, 2006

moda y espectáculos

un hipopótamo se balancea. feliz, sin duda. habita en mi franelita verde. me reconocerías entre la multitud caraqueña hoy. debo ser la única mujer que lleva tamaño animal exhibiendo su impetuoso volumen sobre un par de senos 34-B.

jueves, septiembre 14, 2006

trabajón

estoy como las putas, no digo nunca que no.
y ahora no sé cómo hacer para complacerlos a todos...los trabajos, se sobreentiende.

(necesito un amorcito que me amarre porque lo peor es que todo el trabajo en EN COMPUTADORA y ya basta)

miércoles, septiembre 13, 2006

no puedo seguir arrimándome al mal. quiero el bien. lo bonito. los buenos gestos. (los besos). no más el predominio del cinismo. me aburre. tampoco los malos entendidos. me cansan. requiero de paz aunque no la busque. ninguna otra persona como él, de las que no miran. ninguna persona más de las que no entienden el torpe humor de los equivocados como yo, la reina suprema de los errores.

ayer hice un trabajo periodístico útil. al menos eso, ser útil, me hace feliz. me han llamado también para escribir algunas cositas por ahí. la mejor noticia es la de mi novela aceptada. las cosas están bien. en general. los chamos. las bellas amistades. mi casita.

claro, estoy agotada, requiero otras vacaciones aunque acabo de salir de unas. requiero dormir. leer. nadar. nado bien. hasta lo profundo. hace unos días soñé con un par de océanos. eran distintos mares, en uno había peces y no se necesitaba máscara para captarlo todo, con los simples ojos podía verse la fauna marina y respirar bajo el agua. y respirar. otro mar, en cambio, era muy hondo, muy hondo, pero había muchas botellas vacías allí y ni un pequeño pez. era una sensación de desazón ésa, la del mar apocalíptico. esta semana también soñé con culebras. estaban empacadas en envases al vacío, con su etiqueta, su marca, su precio, y yo debía escoger una -las había venenosas, recuerdo bien una flaca y roja-. en momentos así uno suele despertarse. y suelen ser las 3:00 am.

también requiero enamorarme.

martes, septiembre 12, 2006

n.p.i.

Una vez te vi hace algunos meses. Estabas a mis espaldas, a unos pocos metros. Alguien te saludó. Entré en pánico. No sé explicar por qué, pero me supe incapaz siquiera de mirar. De mirarte. Tú ni siquiera me viste. Bueno, tampoco importaba mucho, no sabes quién soy. No tienes ni puta idea -n.p.i-. Menos mal.

lunes, septiembre 11, 2006

fuera de juego

pienso que jugamos.
aunque a veces no sé si en realidad hay un contrincante, otro atrás del tablero, o es la computadora quien retoza, y ando enroscada en una suerte de engañoso solitario, un vicioso juego de cartas en el que nunca aparecen los ases.
o es el azar de la palabra. simplemente. lo reduccionista que puede ser el infinito, el lenguaje. el agujero negro que te hace usar los mismos verbos, captar adjetivos en el aire, completar frases, responder, como si jugáramos a ese juego de infancia, el teléfono, una palabra al oído que más nadie puede escuchar, pero que se replica, como un mensaje cifrado que yo sola me creí.
a lo mejor necesito certezas. aunque me has dado suficientes. pero quizás no eran certezas, sino casualidades. suelen confundirse.
voy a dejar de hacer el idiota.
de monologar.
ya sé, estoy fuera.

no hay problema, diría alf.

sólo pensaba que jugábamos.
y que era un reto divertido.

sábado, septiembre 09, 2006

bruja

me miró a los ojos
--¿qué haces aquí si tienes una energía tan racional?-- preguntó y sonrió con malicia.
yo respondí con la verdad: que no creía, pero que estaba allí, qué más. (¿se acuerdan la recomendación del cariaquito morao? me la tomé en serio)
barajeó. dijo cosas. no las divulgaré por aquí. atinó varias veces. el azar. lo obvio. lo menos obvio también.
--es raro, cortas las cartas como una gitana-- comentó.
le sonreí. "será que lo fui en otra vida", le dije. siempre me han encantado las gitanas.
--chica, no sé por qué no crees en esto, si tú eres bruja, tú puedes ver--comentó con seguridad absoluta.
me reí.
--soy maga-- le respondí. En Internet al menos.

jueves, septiembre 07, 2006

morcilla

Soy yo. Es el país. A lo mejor no es el país un coño. Bueno, ya sabemos cómo está el país, pero en realidad no es el país el que cuenta aquí. Ni siquiera el que se sufre. O sí. No sé. Soy yo. El país también contribuye. La nueva élite política que pregona una moral que no practica. Los griticos histéricos de gente que se cree oposición porque sale en globovisión -hasta con rima-. No. No es el país. Soy yo. Incluso tú. No, tú no, tú eres de pinga. Vuelvealavida. Aunque a quien le toque la tarea sea a mí y no a ti, lo sé. Pero me haces sonreir. Ya sé, no te conozco. No sé si eres de pinga, en realidad. Eres inteligente al menos, eso cuenta muchísimo para ser de pinga. Cuenta también la pinga -es broma, déjame a mí con mis bromas gafas, mis bromas burras-. Entonces es el país. Míralos. A estos les ponen unas flechitas en la estación Plaza Venezuela para contenerlos. Como ganado. Pero se salen. Son burros. Ellos sí. Muy burros. No. No es eso. Son vivos. No se salen de la línea por burros sino por arrechitos. Igual son burros. No hablaré de ellos. Yo también estoy en la fila de Plaza Venezuela. No es el país entonces. Soy yo. No termino de asumir esto. Tú sabes. La corazonada. Ni de vaina. Me caga. Es el país, mejor. La soberbia de cualquier funcionario público, saquéselo de la manga. Unos la pregonan a diario, la soberbia, la estupidez. Esos son los burros, los de marca registrada. Putean esa ética balurda según la cual eres mejor que los otros si citas a Bolívar. El país. La pajuez ¿esa palabra existe? de los monigotes tontos que siguen el guión de final prepago de los comicios. Hoy un español nos miró con sumo desprecio. Venezolanos, no sé qué es peor. Dijo algo así. Es el país. O yo. Somos un gentilicio en vivo y directo, pienso. Improvisado. Los españoles ya se leyeron las cartas con una gitana. Nosotros no. El país. Yo. Un acto de fin de curso. Nadie se sabe la letra. El apuntador se jubiló. Todos metemos morcilla.

martes, septiembre 05, 2006

para romper el protocolo

Tú eres algo así como ese reconstituyente que pregonan en la playa: “vuelvealavida, sietepotencias, rompecolchón, levantacarpa”.
Tu palabra.

lunes, septiembre 04, 2006

Es más o menos así: Sólo debo pensar que estuve en la cárcel. Y salí. Una se puede quedar pensando en la celda. En el desierto. En la idea del desierto. O decir que en la cárcel también una aprende, cursos a distancia, sobrevivencia del más apto, la vida.
O puede sentir que por ahí, entre estos hilos fantasmas, hay alguien como tú, por ejemplo. Un balcón.

domingo, septiembre 03, 2006

negación

no soy tan fuerte. si fuera fuerte caería derrotada. me tendería en la cama por un siglo.
tengo 41 años y dejé -sabiéndolo, eso es lo peor, sabiéndolo- que me destruyeran de a poquito, tipo tortura, ¿sabes? uno a uno los dedos del pie, los resquicios del alma, los ladrillos cementados, hasta la estocada final.
no soy tan fuerte porque aún me mantengo en pie.

sábado, septiembre 02, 2006

No estoy en la etapa Nietzsche

Estuve en el mar. En Choroní. Nadamos, contamos cuentos de terror cuando se fue la luz, comimos mucho pescado, saltamos olas y fuimos felices. Tales son los efectos del mar.En la posada un señor me ve con un libro. Me pregunta qué leo. Le digo que a la Marguerite Durás. Me dice que él lee a Nietzsche. "Estoy en esa etapa de mi vida", dice, creo que pasado de tragos. "¿En cuál estás tú?", pregunta, confianzudo. Le doy una respuesta idiota, refiriéndome a mis lecturas: "Variada". No hay un autor que me marque ahora, no hay un autor autoridad. Tampoco nada me marca, sólo dejo fluir los días a ver si es verdad lo que dicen por ahí, que el tiempo sana. No lo creo. Mi tiempo, el muy traicionero, anda como en reversa. No puedo abrir la ventana. Pero tampoco estoy en la etapa Nietzsche. ¿o sí?

domingo, agosto 27, 2006

sábado, agosto 26, 2006

mi amigo antonio, para consolarme, me dice que lo que a ese señor de 55 años le pasa, por lo que hace tanto daño, es porque en el fondo sabe que perdió a la mujer más bonita del mundo. le agradezco el gesto a mi amigo. sonrío y luego me pongo a llorar. porque no, él no perdió a la mujer más bonita del mundo, no lo soy, ni siquiera estoy en el top ten, me gustaría serlo, porque me hubiera gustado que la perdiera.

viernes, agosto 25, 2006

sobre hielo

Fuimos a patinar sobre hielo.
El niño de 6 años nunca había patinado, ni sobre cuatro ruedas. Mucho menos se había deslizado sobre esa superficie resbalosa y fría.
Al principio se agarró de la baranda. Era quizás el menos diestro de todos los aprendices de patinadores que estaban en la pista. Sin embargo, anduvo sólo así, agarrado firmemente al pasamanos, apenas unos cuantos pasos. De pronto, sin que nadie se diera cuenta, él estaba al centro de la pista y, crash, se había caído de culo. Se levantó y volvió a intentar patinar, a pasitos cortos. Pum, volvió al piso helado. Se paró. Y praf, otra vez pal suelo. Volvió a ponerse en pie, sin llorar nunca. Y a volver a andar sobre el hielo. Pum. Pam. Praf. Crash. Se cayó muchas veces. Y otras se levantó. Y al final era , probablemente, el mejor de los patinadores. Al menos el más osado.
El niño de 6 años fue una lección para mí, que no me cuesta patinar sobre hielo, pero sí sobre la vida después de tantas caídas.

jueves, agosto 24, 2006

mis fantasías enviudaron

miércoles, agosto 23, 2006

quiero ser como ellas, como las mujeres atrevidas, pero no, no soy como ellas, como las mujeres atrevidas. no apunto ni disparo.

evasión

sólo pienso en esos chocolates -de parchita, de guanábana, de tocineta y ciruela, de guarapita, de jazmín, de lavanda- dispuestos estratégicamente a lo largo de mi cuerpo para que hagas una degustación.

sería el abrebocas.

quiero salvarme de la saña de ése que estuvo tan cerca de mí y que ahora pretende destruirme.

y el placer distrae, sana.

el amor gimnasta.

martes, agosto 22, 2006

el roble

no lo permito. los leñadores destruyen pero no ganan. los leñadores escupen. los leñadores insultan. los leñadores rompen. los leñadores cortan, hincan, hieren, liman el hacha. pero no vencen al final, los pobres. se les cae su propia baba encima. se les devuelven sus propias palabras. se les clavan sus propias astillas. salen derrotados. el bosque siempre será más grande.los robles les hacemos jaque mate. no nosotros, en realidad, la vida se encarga de eso.

domingo, agosto 20, 2006

el dolor


imagínate que te amarran las manos y van acercando poco a poco el punzón a tu ojo izquierdo, mientras el derecho observa y sabe. imagínate que lentamente va llegando la aguja al párpado y tu mente anticipa y reconoce. imagínate la calma del acercamiento en cámara lenta. imagínate el primer impacto del filo en el iris. imagínate el clavo hincado en el centro de todos los paisajes que has visto. imagínate que no hay anestesia ni cuenticos chinos.
imagínate el panal y las abejas.
imagínate la víbora.
la hojilla.
el hierro al rojo vivo.
te quedarás corto en imágenes.
el dolor es mucho peor que todo eso.

sábado, agosto 19, 2006

el coronel no tiene quien le escriba

espero un email que no llega
la tecnología es un arma inútil

viernes, agosto 18, 2006

estafa


tintín, batman (y robin), supermán, superratón, la mujer maravilla, la hormiga atómica, acuamán, el hombre araña, los increíbles, batichica, el chapulín colorado, todos ellos nos engañaron.
en la vida real siempre ganan los malos.

por encargo

el periodismo es una actividad por encargo. uno no escribe de lo que quiere, sino de lo que debe, de lo que tiene, de lo que te mandan, pues. y bostezas en una rueda de prensa, o intentas hacer preguntas inteligentes a algún señor sin gracia. aunque a veces uno sí escribe de lo que quiere en periodismo (de la gente, yo sólo quiero escribir de la gente y sus asombros) y es un oasis entre quince y último.
la literatura -o como quiera llamársele- es libre. menos mal. aunque a los periodistas, acostumbrados a trabajar bajo la presión del día a día, nos engaña tanta libertad, a veces no sabemos qué hacer con ella, la desperdiciamos. sin embargo en estos dos meses me ha tocado hacer algo así como un engendro, un monstruo de cuatro cabezas: literatura por encargo y me he sentido torpe y retraída, atada de manos, chueca, tonta, muy tonta. No puedo organizarme. Ando a paso de tortuga. Me distraigo. Busco cualquier excusa para abandonar lo que hago. He sentido que he perdido facultades. Alzheimer literario o algo por el estilo. Es decir, quedo anulada. Muda. No puedo articular mis ideas con las exigencias y parámetros de lo que me piden. Cuesta ser libre entre rejas, pues. Pero me obligo y sigo. Lo necesito. Y soy muy responsable con mis compromisos. Además, siento que es un proyecto lindo. SIn embargo, no me luzco, digamos que no soy la mejor alumna del salón, la chica de olimpiadas matemáticas y primera fila.
Pero creo que estoy salvada. Ayer escribí un cuento mío -tenía tiempo que no lo hacía- y todo fluyó. Y no sé si es bueno o malo, si es publicable o no, pero al menos el teclado de mi laptop tuvo actividad y me agradeció infinitamente haberme desprendido de la literatura por encargo por un día.

miércoles, agosto 16, 2006

el derecho a la inocencia

la luna era una vasija. se escondía entre los edificios. el juego era pescarla.
simplemente eso.

martes, agosto 15, 2006

topping

allá me cubrieron de lodo y miel.
mi cuerpo en bandeja.
podría probar otras variantes: chocolate, aceite de oliva, mandarinas.
sal.

lunes, agosto 14, 2006

cine mudo

sólo tienes que tender la mano. en silencio. te cedo la iniciativa. de lo demás me encargo yo.
sería sordomuda.
no ciega -quiero verte-, pero al menos borracha. hay que tener un justificativo.
haríamos un picnic. caníbales.
habría postre.

viernes, agosto 11, 2006

mala jugadora











Imagen: la niña que miraba al infinito. Nicoletta Tomas Caravia.


cuando en el friedman jugábamos voleibol, en las clases de deportes (que yo detestaba), siempre las mejores jugadores eran las encargadas por la profesora de armar los dos equipos. iban nombrando a mis compañeras una a una. cuando ya no quedaba nadie, quedaba yo. entonces el equipo al que quedaba designada -obligatoriamente designada- renegaba: "nos tocó m., perdimos".
no me importaba. total, no me gustaba jugar voleibol.

eso pasa.
sólo que otros juegos sí me gustan.

jueves, agosto 10, 2006

despedirme de ti

"Quizás todos los dragones de nuestra vida son princesas que esperan sólo eso: vernos una vez hermosos y valientes"
R.M. Rilke citado por Savater

claro, también te convertiste en una adicción. imposible. pero me siento rara con eso, como loca, como inventando fantasmas que no existen. tengo que parar, uno debe tener una mínima unidad tangible para relacionarse. además, hay vida allá afuera. sólo tengo que dejar el miedo y la inseguridad y la decepción. asir el mundo. como antes. como siempre. como cuando tenía el vestido amarillo que encantó a media literatura venezolana. como cuando estaba en Amazonas y era bella en el río y ante sus ojos. como cuando escribí la novela que no he publicado. como las dos veces que parí. como cuando lo quise. como cuando nado en el mar, sardinita. como cuando salía con mi mejor amigo, él, sus hijas, mis hijos y era hermoso confesarse en un mc donalds. como cuando bailaba arias de María Callas con mis hijos en el cuarto, precisamente porque no bailo. como cuando viajamos a España mis dos niños y yo y fuimos a Murguía, el pueblo vasco donde nació mi madre y hablamos con las monjas del internado que le quitó la infancia. como cuando esperaba a mi papá los domingos para hacerle arepas con forma de corazón y pulirle los zapatos negros. como cuando descubrí el sexo como verbo de mil conjugaciones. como cuando meto mis pies en agua fría allá en quebrada Quintero. como cuando recorrí de un tirón los museos de Washington. como cuando mi hijo y yo volamos papagayos -muy mal- en Ciudad de México. como cuando bailé -yo que no bailo- sobre las mesas de todos los bares de Cartagena. como ese segundo en el que acerqué mi boca a la suya en la puerta de mi edificio. como cuando patino sobre hielo. como cuando monto bicicleta. como cuando pasaba noches hablando con los niños de la calle, con las putas, con los travestís. como cuando me subí con mi hija en un autobús para recorrer el estado Lara, solas y silvestres. como cuando pienso en lo que quiero hacer. como cuando me subía a los árboles altos y peleaba con los varones malucos vestida de varón. como cuando hacía teatro. como cuando soy hermosa y valiente.
......
(Alana, mi niña, feliz cumpleaños número 30 y disculpa que justo este texto lo haya escrito hoy, cuando debí escribir de ti cantando canciones de Serrat a los 7 años, de ti relacionándote con gente loca de teatro a los 11, de ti, actriz de mi serie de televisión, a ti, hija-hermana-amiga. Te quiero mucho, mi niña. Sólo estoy intentando con este post no seguir metiéndome en líos. Y eso te gustará. Un beso. Tu hada madrina y payaso de todas tus piñatas, ya sabes que soy multifacética)

miércoles, agosto 09, 2006

disección


Tengo que buscar mis muñecas y las colchas blancas tejidas a mano por ella y algunos muebles y mis libros de los Cinco y mis Asterix y mis Tintín (sobre todo por el capitán Haddock) y mis otros comics y mis novelas y mis libros de teatro y de poesía. Pronto ese apartamento, el de mi infancia, el de mi vida, ya no tendrá mis cosas. Pero ayer recuperé tarjetones de votación de varias elecciones (de la cuarta), esa jarra de promoción de un licor de los años 60, una lámpara, papeles, muchos papeles: Las tarjetas de cumpleaños que me enviaban mis tías de España, las cartas de mi mejor amiga desde cualquier parte del mundo, los cuentos de Alana cuando tenía 9 años, una postal desde Londres de mi amor del último año de bachillerato, las cosas que le escribí a ese violinista de la Simón Bolívar, algunos textos incompletos, los poemas de ese novio de pocos meses. De pronto encontré dos cartas hermosas, en las que un hombre hablaba de lo maravillosa que yo era. Describía una salida, una conversación, hablaba con admiración de mis escritos. Pero no recuerdo a ese hombre de buen trato. No tengo la menor idea de quien es. En cambio mis fantasmas (indiferentes o ajenos o desconocidos o peligrosos) sí los mantengo intactos. Jodiendo.

lunes, agosto 07, 2006

tapa dura



ayer me puse la franela de la hormiga atómica que me compré en Margarita.

y salí a la calle.

pero no soy la hormiga atómica.

es sólo una franela.

no confundas

domingo, agosto 06, 2006

matriuskas
























"Así que estás determinado a seguir siendo malo. Loco, malo y peligroso, si se te llegara a conocer. Te prometo que aquí nadie te pedirá que cambies".
Coetzee.Desgracia.

no sé qué quieres.
o sí lo sé. despistar. siempre
despistar. y jugar. una erótica virtual en el aire. inventar nuevos entretenimientos y supuestos. ahora juegas a que no existo. ahora resulta que hay un nuevo personaje creado por ti para no ser yo. para sacarme. para sustituir mi mirada, mis cejas. o para retarme a un nuevo invento. un clon. falso y perfecto. quisiera responderle (o responderte): no eres mi clon, pana, demasiada eficacia -y belleza- para ser yo, no aplica. pero prefiero dejarte en tu juego contigo mismo. una masturbación intelectual. aunque es tan rico estar en la cama dos.
pero, en fin.

son matriuskas. abro una palabra y bajo ella otra y otra y otra. idénticas. o contradictorias. el placer está en nunca llegar a ninguna parte. otra y otra y otra. ruleta rusa. muñecas rusas.
yo sigo en esto, sigo abriendo cajas. aturdida, continúo, espía rusa que interpreta claves del enemigo. aunque la verdad es que quiera detenerme. hablarte de este malestar que siento ahora y que no termino de decirle a nadie (presiento, no sé, que lo entenderías, amigo): el malestar del descubrirse. de llegar, quizás a la última matriuska interior. o a la penúltima. a esta turbulencia.

jueves, agosto 03, 2006

no puedo escribir otro post en estos días. estoy muy movilizada. más de un año de psicoanálisis, un libro que estoy leyendo (un best seller gringo, mal escrito, elemental, pero revelador de procesos) y 17 años de mi vida están dando vueltas. intento mantenerme tranquila para que los chamos no sientan eso, la marcha atrás, la confusión, el dolor. no quiero escribir porque se abrirá el grifo, como el año pasado (con el blog El Tiempo de Estar Vivos) y saldrán un montón de palabras que no deben salir porque hieren. Me hieren. Debo armarme por dentro, sobre todo, porque quiero hacerlo, no quiero echar más culpas ni echarme más culpas, no quiero naufragios ni salvavidas que se desinflan. En cada reflexión encuentro causas, hago comparaciones, entiendo. Pienso en lo que hice y dejé de hacer. Reviso mi infancia. Reviso mi aún infancia. Infancia de mujer adulta. Quiero preguntarme y responderme.


mi hija me pregunta:
--¿de qué estás escribiendo?
--de que no quiero escribir ahora-- le contesto.
--¿y lo tienes que escribir?-- pregunta. Y es verdad ¿lo tengo que escribir?

martes, agosto 01, 2006

acto de magia

Me quedé contando en la taima. 98,99, 100. Dejaste el partido en el medio tiempo. Creo que fue mi culpa. Demasiados disfraces. Muy tontos casi todos, algunos audaces e irresponsables. Sin pensar en los espectadores -y en los deudos, y en las víctimas-. Como si el mundo fuésemos dos -y ni siquiera dos, uno con el invento del otro, el otro con el invento de uno-. Al fin y al cabo, nunca hubo nadie en la cancha -además, para tu felicidad ya se acabó el mundial-. Ese mundo falso colgaba de un hilo (punto com). Lo cortaste. Debí cortarlo antes. Simplemente no entrar sin tocar la puerta. Te pido disculpas ante el público cautivo que no entiende la trama. No más función de marionetas. No vuelvo a jugar a las escondidas.
Y desaparecí bajo el sombrero del mago.

domingo, julio 30, 2006

chiste

Leo en El Nacional la entrevista al conde del Guácharo, ya decidido a ser candidato presidencial. Me pregunto hasta dónde puede llegar la joda. Me arrecho. Un chiste que se vuelve real. Tangible. Como si Condorito nos definiera como sociedad. ¿Somos eso? ¿unos mamagallos? ¿una cuerda de jodedores haciendo casting para Radio Rochela? Bueno, tampoco hemos tenido unos intelectuales de candidatos ni de presidentes, pero esto del conde es como nuestra verdad al desnudo: qué más nos merecemos sino un vacilador burlándose de nosotros. Peor que el pitico de Piñerúa. El tipo ni siquiera necesita, como otros, disfrazarse de pediatra botella en mano, comedor de torontos, caminante no hay camino o golpista por ahora. Es decir, si nos hemos embarrado de mierda, proclamémosla de una vez símbolo patrio. Si estas elecciones huelen mal (por el gobierno, por la oposición) terminémoslas de embarrar. Y para el carajo todos. La gente se toma en serio lo que no suena más que a cinismo. O a estupidez. O a diez minutos de fama. O a ingenuidad y autobombo. O simplemente a la venta de un showman, agotadas las entradas. Pienso en Michael Moore y el video que hizo del ficus como candidato a gobernador de no sé qué estado gringo. Resulta que salieron miles de electores dispuestos a dar su voto a la planta. Y el ficus obtenía más votos que cualquier humano que se postulara. Ocurre igual. Hasta este señor, esta señora, esta muchacha y este panita, todos amigos brillantes, han pensado seriamente en darle su voto al carajo de los discos de chistes, que se ha vuelto millonario riéndose de la miseria que somos. Unos dicen que se vengan de Chávez con ese voto. Otros dicen que se burlan de la ineptitud de la oposición. Unos aseguran que está pagado por el gobierno, otros acusan a Fedecámaras como autor intelectual. No creo en estas versiones. No veo sino la joda que se extiende y palpita como una bomba de tiempo. Leo las declaraciones del conde, y no sé, me recuerda a las misses, ese optimismo bello y estúpido de quien tiene que responder la pregunta en traje de noche. Reconoce que se parece a Chávez en su fealdad y en su pasado pobre -como si ambos rasgos le dieran legitimidad de pueblo-, pero hay un dejo de Irene Sáez en esas ganas de quedar bien con todo el mundo. Me entristece lo tanto de tercer mundo que tiene todo eso. Y miro al medio Oriente, en su guerra absurda y dolorosa, y nosotros aquí jugando a reirnos de nuestro futuro, como bufones, como tontos. Como el tipo que en el funeral del hermano cuenta un chiste de Jaimito y se ríe de él mismo.
Me arrecho sola y arrugo el periódico. Mi hija me mira.
--Es que el país es un chiste --dice y sigue viendo las comiquitas como si no hubiese dicho nada contundente, como si no hubiese resumido en una frase toda mi arrechera de la mañana. Y yo me pregunto cuánto cuesta un pasaje sin retorno al Marte de Bradbury. (¿Serán las tequilas?)

viernes, julio 28, 2006

zamuros

--¿los zamuros se comen a los zamuros muertos?--pregunta mi hija.
--sí --responde su hermano.
--¡caníbales! --juzga, molesta.


estoy bien. le doy gracias a tantos amigos por su preocupación, sus comentarios, sus emails, sus mensajes de texto y sus llamadas. fui al médico y sólo me toca cuidar la herida del codo izquierdo que tardará en sanar. así que les toca esperar a los zamuros. se tendrán que conformar con comerse a sí mismos. o a otros. (bicho malo nunca muere -eso sí, le sale ayuda de cariaquito para el mal de ojo-)

miércoles, julio 26, 2006

crash

Se me quitará el bronceado y no me verás. Hoy me caí de un mototaxi. No fue que me caí. Fue que el motorizado chocó y nos fuimos contra el carro él, la moto y esta servidora que andaba distraída, apurada y con hambre. El impacto fue en segundos. Pensé: Qué idiota, quedar lisiada por querer llegar más rápido a casa. La moto me cayó encima y la gente vino a ayudarme. Pensé: Me voy de esta vaina, mucho retraso. El motorizado hacía su teatro mientras el chofer del carro peleaba con él. Yo me levanté y los dejé a todos, a los que discutían, a los que se preocupaban por mi estado, a los que llamaron a los bomberos universitarios. Mi codo sangraba. La gente me decía que fuera al médico, que me cogerían puntos. Tomé un taxi de cuatro ruedas. Al centro de salud ingresó otro tipo que había quedado mucho más estortillado que yo, también por un accidente de mototaxi. Al final lo mío sólo fue el golpe -el más grande en el codo, otros menores en las piernas- y no hubo fracturas. Eso creo. Me limpiaron y curaron la herida mayor -las otras ni las vi-. Me tomé la radiografía, pero me dio demasiada pereza esperar la evaluación del médico, había mucha gente. ¿Debo dar gracias a alguien? Probablemente. ¿Fue suerte o qué fue? Da rabia el azar que me involucra en un choque que no busqué. Da esperanzas el azar que no me dejó escoñetada.
Sólo pasaba a saludar y a enviar besos. Me voy a dormir. Estoy muy cansada.

lunes, julio 24, 2006

de aturdida a aturdido

Fui al mar. Corrí olas con mi hija en playa El Agua, mientras mi hijo nos observaba sentado bajo un toldito como un señor muy viejo. Me hizo feliz Margarita, aunque no esté feliz. Me escapé de mí. ¿Sabes? El problema es más complejo. Perdí la capacidad de creer, me han rodeado mentiras y más mentiras, como si estuviera atrapada en una red hecha para desautorizarme de mí misma. No sé qué es real (salvo mis hijos, sus abrazos, sus preguntas). He empezado a cuestionarme. Mucho. A cuestionarme años, actitudes, relaciones, competencias. Hasta mis fortalezas parecen borrarse. A veces creo que no sé quién soy (hoy me dijeron, como chiste, que alguien decía que yo era una persona que nunca había terminado de crecer). Tampoco sé qué vale la pena. De pronto siento que estoy seca, que no puedo ni siquiera escribir. Rota. ¿Pero a quién le importa más que a mí? Es como la bonita que pierde el hermoso rostro en un incendio, o el orador que enmudece, o el corredor que queda lisiado. Si no escribo estoy mutilada (yo, más nadie, el planeta sigue en su rutina y sus guerras), pierdo mi capacidad de comunicación con el mundo, contigo por ejemplo (sólo estoy poniendo un ejemplo, que conste). No soy nadie. Nadie me puede ver si no escribo.
A veces quisiera crear un email con ese nombre que me pusiste y escribirte porque creo que me entiendes, que eres como una suerte de amigo aunque no lo seas, aunque seas ese extraño que ni siquiera estoy segura de que eres. Además, creo que si abro ese email y te escribo, seguramente esto dejará de tener sentido para ti. Esta amistad de la tecnología. Esta sensualidad -también- de la tecnología. Esta amistad que se nutre de la total falta de vínculos. De la escasez de certezas. Del ser y del no ser. Este hablar con un fantasma creado para acompañarme -o para burlarse-.
Ya ves. La pegaste. Estoy aturdida. O extraviada. O vuelta mierda. Pero eso sí, derechita. Bronceada. Con algunas trenzas. Y ganas de seguir jugando (al menos, como las olas, este juego golpea duro a la tristeza -esa coño de madre- que insiste en inutilizarme).

sábado, julio 15, 2006

bla bla bla (con champiñones al ajillo)

no se puede cambiar el pasado (aunque digas que quieras hacerlo)
tampoco el presente (tu presente)
aún no sé si el futuro (me asusta la ciencia ficción). pero al menos hay más chance.

jueves, julio 13, 2006

fatal

Nuevamente me lo dices. Eso. Que soy una femme fatale o algo por el estilo. Y me pregunto qué ves en mí que yo no veo. Ajústate los lentes. Mucha literatura. Y me pregunto qué escuchas cuando hablo, yo que hablo de mis hijos (y vaya que hablo), de las películas que veo, de las cuentas que nunca alcanzan, de mis rollos, de tu palabra, de la mía, de la palabra de otros. Hasta hablamos de la luna llena, fíjate.
No te invado. No te meto mano. Creo.
Entonces no entiendo.
Y me dices que soy una femme fatale, e insistes una y otra vez, y veo que te lo crees. Que te espanta. Que te aleja. Y nadie en esta historia le está pellizcando una nalga a nadie. No hago esas cosas. Al menos no inmediatamente. No de arrebatón. Creo.
Y ¿no ves que somos amigos? Que hablamos de todo, de la luna por ejemplo, hasta de la luna. Ayer me regalaste tu corazón de casi 300 páginas. Yo te di el mío hace unos días, aunque sólo tiene 125. Léelo, es un corazón que se esconde para que no lo vean mucho.
Soy escorpión. Has cedido al perfil del zodíaco. Te has dejado engañar por supercherías. No te estrecharé en el rincón. Ni te abriré el cierre. Sólo quería aceptarte la oferta de hablar. Esa que salió de ti. Yo me había quedado callada hace tiempo. Podríamos hablar sobre la luna como ayer, por ejemplo. Suena a lugarcomún para los otros. Pero tú y yo sabemos de lo que hablamos.
Me dices: tienes un novio virtual. Y te pregunto por qué. Y te reitero que ni real. Creo que desconfías. El pasado es un hándicap. Y lo sé desde tus ojos pequeños. Te has hecho a la idea de que soy muy zorra. No. Soy galla. Me asusta emprender algo, aunque sea tan fugaz como un resuelve o un swinger.
Estoy como quien no se monta en una bicicleta desde la niñez. Cree que no podrá (aunque montar bicicleta -y otras cosas- nunca se olvida). Entonces (voy a usar el mismo verbo de la bicicleta) te desmonto la idea: no soy femme fatale. Sólo quiero comprarte la idea de salir, de conversar, de hablar de la luna, por ejemplo.
Estás lleno de misterios. Y te bajas en una estación diferente. Antes, te bajabas después que yo. Pero no te pregunto. He aprendido que hay que dejar a la gente decir hasta lo que quiere. O puede.
Ya ves. No soy una femme fatale. Ellas se baten el pelo y miran desde una distancia exquisita que los enloquece. Son indiferentes. Además, yo no uso tacones.
Soy más bien una femme FATAL.

miércoles, julio 12, 2006

snif

Sé que estás bien cuidada. Estabas serena y limpia. Pero no lo puedo negar, cuando salí sentí una enorme bocanada de tristeza.
Y sigo triste.

lunes, julio 10, 2006

Rrrrrrr

No me fijé si era guapo. Nunca me he fijado, la verdad. Eso sí, el tipo echado a mi lado roncaba como un endemoniado. Permanecía rígido. No molestaba ni se movía de su sitio. Pero era un tipo que sonaba. Nariz de trombón. No me podía dormir. Pensaba mucho. En mí y en mis dificultades. En él. Y en él. Uno de ida, como quien no se va del todo, otro de venida, pero sin prender el motor del acelerador, ya creo que va en reversa. El y él, en sus propios rollos. Tan distintos entre ellos. Tan distintos a mí. El tipo seguía entorpeciendo el silencio con sus rugidos. Gruñidos. Rrrrrr. O algo así. No sé de onomatopeyas.
En realidad, no era un silencio lo que violentaba con su respiración de bufidos, sino que dejaba muy en segundo plano ese vaivén, con sus ruidos monosílabos, ssssshhhiiiiii, del aire acondicionado; ruuuuuuuuun, de la máquina, ringgggg de algún celular trasnochado a lo lejos. Y de vez en cuando una palabra aguda, pacatán, y quizás algún chillido, ay. Pero los ronquidos eran los grandes protagonistas. Puntuales, exactos, diríamos que hasta rítmicos. Rrrrr. No sólo porque eran fuertes sino que estaban en el primer plano de mi oreja derecha. En algún momento me acostumbré (una se acostumbra a las malas compañías) y sucumbí a un sueño pesado y a juro, y hasta los pensamientos se quedaron quietos. Y los zumbidos -aleteos de angelitos perversos- de él y él cerraron la puerta y me dejaron tranquila. Allí estaba -al lado de un desconocido- durmiendo, más sola que nunca (a pesar de los ronquidos, compañeros insistentes). Cuando desperté era de día. El sol siempre sabe colarse. El hombre se levantó y nunca supe si mi compañero de noche era guapo. El roncador sin rostro se bajó, antes que yo, del autobús.

viernes, julio 07, 2006

mi niña con toga y birrete

Se graduó de sexto. Le tocó decir el discurso y fue sincera: desde tercer grado pensaba y pensaba y no sabía qué decir en el discurso. Entonces recitó un poema de su propia autoría. Un poema sobre el árbol del colegio.
Se va de su escuela pequeñita donde solo había 7 niños por aula a un colegio grande y lejano a nuestra casa. Está a la expectativa. Así es la vida. Una revolución.

martes, julio 04, 2006

plaf

no soy sigilosa. no sé caminar de puntillas ni esconderme tras las puertas ni vigilar ni callarme. no tengo la paciencia de aguardar y descubrir.
plum, plaf, clam, crash, plin, plan, plof, porrompompón, bum, bang, pum, pram, grrrrr, qwcfrclfsggkfx... (etc)
ando por aquí, bandera.

domingo, julio 02, 2006

bum

no, no me voy a dar más de cabezazos pensando que si sí, que si no, porque probablemente no, probablemente son puros pajaritos preñados míos, águilas preñadas, zamuros preñados.
eres pura teoría, cero tubos de ensayo. pero ¿sabes? si nos guiamos por el método científico, las hipótesis hay que probarlas en el laboratorio. ya sabes,nitrato de potasio, carbón vegetal y azufre. Bum.

sábado, julio 01, 2006

de guardia

Si me ves aquí todo el día, si te escribo, si me la paso conectada hoy sábado (día en el que uno debería -mínimo- estar manguareando en mundos más reales y deliciosos) no es porque soy una enferma de Internet, ni porque no tengo vida, ni porque no me gusta cenar rico en un restaurant, o ver una película en la sala alta del Centro Plaza, o mirar el mar -o cenar rico mirando el mar-, o esas otras cositas que tú sabes. Es que tengo guardia. Y hasta guardia nocturna. Y si no se cae un cerro o no se inunda Caracas, tendré que estar aquí clavada ante la computadora hasta las 12:00 de la noche. Más te vale que me acompañes. Tiras la piedra y escondes la mano. Y siempre quedo con la duda. Gran estratega.

viernes, junio 30, 2006

uma

Aunque no soy tan arrebatadoramente bella como tú, Uma, aunque tampoco tiene la historia ese toque Hollywood que le dieron a la tuya, bien podría acusarte de plagio, y lo sabes.

pilas

El niño tenía las pilas puestas. Sentado en uno de los vagones del metro, estaba concentradísimo en el aparato. Era una de esas computadoras infantiles de muchos colores. El niño -no más de cinco años- tecleaba enloquecido mientras miraba fascinado la pantalla. Sin duda, era un chamo full pilas. Me imaginé que jugaba algún juego de matar bichos -dragones, unicornios, eso- o que vencía a la máquina en algún reto de velocidad y lógica. Lo veía encantada (envidiosa) mientras movía sus pequeños dedos con una rapidez digna de taquígrafo. En un momento se detuvo y volteó el juguete patas arriba. Me di cuenta de que al aparato le faltaban las pilas que a él le sobraban.

(a mí también me faltan)

martes, junio 27, 2006

periodistas

es una enfermedad. el mal de la noticia. las ganas de decir. es una tara -mírate en un espejo, tantos años-. una maldición que se te mete en el cuerpo. un virus que te obliga a permanecer ante la computadora hablando de otros. dijo, señaló, declaró, informó, finalizó. un error genético que te pone a perseguir informaciones en vez de crear mundos o entrelazar metáforas. una discapacidad de salir a ganarte un mejor sueldo -porque ganas malísimo-. una desviación que te estrella en esa horrible redacción. y te alimentas de cochino, mucho cochino a diario -y lo odias-, y metes y te meten tubazos, y te resignas ante los caliches, y te salen rayos, porque siempre hay rayos. y claro, sobrevives matando tigres, porque qué más -lo del sueldo, en verdad, da pena ajena-. y vives corriendo y con la cabeza en mil partes, pero allí sigue el centro, aunque ya no seas la de antes. pero amas a tu gente, la admiras, porque sabes que estás entre las mejores personas del mundo, y que son, han sido todo estos años, de algún modo, tu familia.
no, esa enfermedad no tiene cura. ni vacuna (si entras en una redacción eres hombre muerto).

lunes, junio 26, 2006

el día después

no te extirparon un órgano, no cayeron piedras del cielo (ni te dieron un cocorronazo), no fue el fin del mundo, no dejaste de ver, tampoco dejaste de dormir, no te salió un cacho en la frente, no te hizo una marca el diablo, no te miraste distinta al espejo, no te cayó un balde de agua fría, no te despertaste con el pie izquierdo, no te quitaron el Avila, no te pisó un tren, no te aplicaron electroshock, no desapareciste del mapa, no te moriste, chica, no te moriste.
ni siquiera piensas en eso.
y ni lo lloras, tú que lloras hasta con el final de la película Cars (para que veas).
aquí estás vivita y coleando y el mundo te estira los brazos.
la vida sigue y te anhela.
o al menos eso crees.

viernes, junio 23, 2006

el trámite

Yo llevaba una franelita blanca sin mangas.
-¡Cúbrase! -exigió el vigilante y me monté encima mi chaqueta bluyín.
Había varias taquillas. Alguna gente esperaba. Parejas. El abogado escuchó su nombre.
--Vengan --nos dijo.
Tras la taquilla, una funcionaria pidió nuestras cédulas, sin ver del otro lado del vidrio. Sin preguntar. Sin medir. Introdujo por una ranura el documento. Firmen. Las dos huellas. El abogado ofreció su pañuelo para limpiar las sobras de tinta de los pulgares.
--Listo
--¿Ya?--pregunté. No habían pasado 10 minutos.
Más sencillo que pagar la luz. Más mecánico que sacar plata de un telecajero. Hay un trámite muy fácil de hacer en este país. El divorcio.
...
Caminé sola por el centro, rumbo a mi trabajo. En la plaza Bolívar sonaba el Alí Primera de la revolución. Y se me salieron dos lágrimas gordas. Pero seguí caminando. Y me compré un anillo grande. De soltera.

martes, junio 20, 2006

La tristeza

Estoy harta de los pasos de cangrejo. Estoy cansada de los últimos dos años. No aguanto ya esta pesadez. Todos los días hay un problema. Cuando vienen las historias buenas: mi hijo, por ejemplo, que lo creía tan contento con su suerte, en un minuto se destronan. Y vuelta atrás. Vuelta a la miseria y la rabia. Y estoy aburrida de mi cara larga, de las lágrimas, todo es tan inútil, tan poco atractivo, tan estúpido. He perdido dos años de mi vida
En estos días iba a escribir un post aleccionador. Iba a decir que bueno, que no soy una escritora, ni soy una periodista estrella, ni soy el amor de nadie, pero al menos creí que era una mamá que había hecho bien su trabajo. Y eso valía por todo. Ahora creo que eso tampoco lo he hecho bien. Que todo es un desastre.

viernes, junio 16, 2006

la durmiente

1.- Llegó. La besó. Pero ella ni se enteró. Estaba en el quinto sueño.

2.- "Tú tranquila, hazme caso, tómate esta agüita, que cuando él te bese, te despiertas y colorín colorado". Ella se creyó el cuento y tomó el brebaje. Y mientras, en terapia intensiva, soñaba con él; el príncipe era nombrado embajador en el otro extremo del mundo, cargo que aceptó sin pensarlo pues debía huir del dolor que le causaba ver el estado de su amada, ahora princesa vegetal.

3.-Ella había bajado de la torre en la que estaba montada. Siglos de letargo. Ya no se usaban las faldas tan largas. Los párpados aún los tenía casi pegados. Legañas. Somnolencia. Lo buscó en el bar del reino, donde le dijeron que él la aguardaba desde siempre. Ella sabía de su fidelidad. Era legendaria. "Te he esperado tanto, princesa", oyó que dijo ese hombre barbado, mientras acariciaba y veía con intensísimo amor el respaldar de la silla hueca. Supo lo que tenía que hacer. Volvió a su santuario. Sólo así podía seguir siendo tan amada.

4.-Se cansó del papelito de durmiente. Se despabiló. Se lavó la cara. Avanzó. Peleó con ogros. Mató dragones. Lo alcanzó. El seguía aún en período de entrenamiento. Apenas tiraba flechas. Total que ella se devolvió solita para su reino. Mató dragones. Peleó con ogros. Y no lo esperó. Y tampoco se acostó.

...
EL TEMA IMPORTANTE DE HOY
(el hijo de la aprendiz de maga en reiteradas ocasiones le ha pedido ni nombrarlo en este blog, pero ella no aguanta y hoy, precisamente hoy, que lo tiene a kilómetros, quiere decirle que está muy pero MUY orgullosa de él. TE AMO, HIJO)

miércoles, junio 14, 2006

Raspuncel

En el claustro, he dejado crecer mi cabello. Puedo tejer una escalera.
Sube. ¿Le tienes miedo a las alturas?
Entonces, voy a cortármelo al rape. Mucho calor.

domingo, junio 11, 2006

demonios


Ignacio tiene buena puntería. La gata aguarda. El ladrillo es milimétrico, fiel, certero. Flotan corazones. Todos felices. Una rutina.
Demonios. Dependientes. Dementes.

No me gusta esa comiquita. (Ya sé, es un artista). Mejor pulso off. Es decir, ya pulsé off.

jueves, junio 08, 2006

fútbol y divorcio

El Mundial de Fútbol lo paraliza todo. Mañana no habrá ni siquiera tribunales en este país. El deporte ha logrado lo que no ha podido hacer la Iglesia: paralizar por un día la bandada de divorcios.
Y yo que mañana esperaba llorar. Y brindar.

lunes, junio 05, 2006

666

Mi hijo me dice, feliz, "mañana no hay clases".
Yo le pregunto por qué, siempre caída de la mata.
"Se acaba el mundo, ¿no sabes?", y se muere de la risa. "Es el 6 del 6 del 2006", aclara. Y le parece un buen motivo para faltar al liceo. No hace falta ni justificativo.
Y me dice que deberíamos comer sushi esta noche. La última.
Mi niña se molesta: "Las fechas son sólo fechas, el fin del mundo puede ser cualquier día, no va a avisar".
Y pienso que sería bueno vivir el fin del mundo así, comiendo sushi y viendo películas. O mejor, haciendo el amor, horas y horas. Los moteles deberían estar llenos hoy. Privilegiados amantes del último orgasmo.
O durmiendo, soñar que el fin del mundo nunca ocurrió.
Por si a las moscas, no pondré el despertador a las 6:00, sino a las 6:01, para no enterarme nunca.

viernes, junio 02, 2006

comentario

hay que ser irresponsable, irrespetuoso, irreverente, irreal, irreemplazable, irreflexivo, irrefrenable, irrepetible, irresistible. incluso irritable.

también irrompible, pero eso es más difícil.

jueves, junio 01, 2006

la de las tetas

Dos amigos míos se han extraviado en el laberinto de unas tetas. Son unas tetas, cómo explicarlo, que ocupan unos trescientos metros a la redonda, unas cuatro cuadras (que no cuadradas), unas tetas hacienda, unas tetas del tamaño del huerto urbano chavista que está en Parque Central. Se sostienen como pueden -artistas circenses, sin duda- para hacer equilibrio en la humanidad de su portadora. Estos dos amigos han sucumbido ante esos senos descomunales, gigantescos, capaces de servir de refugio a toda la población damnificada de Caracas, dispuestos a bloquear economías y desinflar huracanes. Mis dos amigos andan como locos, insisten ambos en morir en la etapa oral, patrocinantes oficiales de las industrias Carabobo, Camprolac, Alpina y Mi Vaca. Los he perdido. Adictos al calcio. Entetados (destetados). Traspapelados en la vía láctea.

martes, mayo 30, 2006

Pannini presidencial

Es una idea de varios. No me la atribuyo. Pero la suscribo, sin duda. Tremendo negocio. Hay que proponérselo inmediatamente a Pannini, la editorial que hace los álbumes de los mundiales de Fútbol, antes que a otro se le ocurra. Se trata de un álbum Pannini de los candidatos presidenciales. Todo un zoológico.
Hugo Chávez / Teodoro Petkoff / William Ojeda / Julio Borges / Cecilia Sosa / Roberto Smith / Sergio Omar Calderón / Pablo Medina / Vicente Brito / Luis Rafael Palacios / Natalio Valery / Bernabé Castillo / Alberto Mazuera / Froilán Barrios / Enrique Tejera París / Domingo Alberto Rangel (hijo) y faltan más. Faltas tú por ejemplo. Alguien lo propuso y me parece bien: Vamos a lanzarnos todos y se acabo esta vaina. Un país de puros candidatos presidenciales.
Por lo pronto iremos reuniendo barajitas Pannini. Caritas retocadas con polvera y "fotochop", caminatas cerro arriba (pero no tan arriba), abrazos a viejitas y frases celebres del tipo "voy a darte lo tuyo, Marisabel". Incluso una página para el recuerdo: los expresidentes y los ex candidatos presidenciales. La frase más fracasada de la historia: Piñerúa, correcto.
Se valen más ideas para patear esta vaina. Que lo que viene es circo.

domingo, mayo 28, 2006

reto

No sé por qué imagino que, al leerme, sonríes así, de lado, sin mostrar tus dientes. Una sonrisa sardónica y maluca. (Y es que así me gustan algunas sonrisas, por eso la imagino de esa forma, estamos en la pura ficción, podemos inventarnos las caras y sus muecas).

Te reto.
Mándame un email.
No a la magamagamaga
Sabes dónde.

sábado, mayo 27, 2006

no soy tu cachorrita

No soy una cooperativa, ni un núcleo endógeno, ni una asamblea comunitaria. No soy una organización no gubernamental, ni la Cruz Roja, ni Protección Civil del Distrito Metropolitano.
No soy el Ministerio de Salud ni el viejo Ministerio de Obras Públicas. No soy Cáritas de Venezuela. No soy tu cachorrita, papá yo soy tu perro y voy a morderte. No soy una dama salesiana, ni una dama de sociedad, ni una dama. Ni soy la madre Teresa. Ni soy Uma Thurman. Soy ésa que intenta despedirse desde hace un año de tu impronta. Una mujer. Sin adjetivos posesivos.

martes, mayo 23, 2006

entre tristes II

la tristeza -sola- justifica

sábado, mayo 20, 2006

entre tristes

yo también estoy muy triste y no me animo.
podemos fundar un club.

jueves, mayo 18, 2006

el papá de la caperucita

Nunca hablaron de él los hermanos Grimm. Pero he aquí un hallazgo exclusivo, único, verídico, maravilloso: la verdadera foto del papá de la caperucita.
Aquí, ella de 4 años, él de casi 70.
Locación: Chacao, estado Miranda, Venezuela. (Esa es otra primicia, Caperucita es venezolana)



miércoles, mayo 17, 2006

otra de mi hija

Uno de los mejores amigos de mi niña, Ramón, le dice que a él no le gustan los homosexuales, que cree que no es aceptable que un hombre ame a otro hombre. Mi hija, antes que nada, le dice que no tiene nada que ver la sexualidad de las personas con lo que son y le ejemplifica: "Si tú fueras gay, serías igual mi gran amigo". Ramón comienza a argumentar su posición:
--Dios creó al hombre y a la mujer para que estén juntos.
Y mi hija, muy seria, le contesta.
--No Ramón, Dios creo al hombre y a la mujer para que sean felices.

Y punto.

viernes, mayo 12, 2006

cine comentado

Si algo detesto es tener una persona al lado en el cine que se enfrasca en ser la comentarista oficial de la película. Esa gente, ¿saben?, que predice lo que le pasará al protagonista en la siguiente escena, que jura que sabe lo que pasará al final, que pretende -por demás- que todos los demás mortales la escuchemos, que se hace la loca ante el coro de shhhhhhhhhhh que la envuelven, que le parecen aburridos los espectadores que, como yo, permanecemos mudos -y boquiabiertos- ante la pantalla, esos que intentamos no hacer ruido con las cotufas, que nos metemos obedientes y serenos en el film, que nos creemos los protagonistas, que soltamos lágrimas calladitas o intentamos opacar -a juro, ahogándonos- el llanto contenido (ya ven, soy de las que llora en el cine, lo reconozco, y no tiene remedio. Eso sí, no molesto, intento llorar sin sonidos, como hacia adentro).
Pues me tocó una señora comentarista al lado. De las que joden. Una señora desconocida y ajena que tuve que asumir como compañera brazo con brazo, porque el cine Centro Plaza estaba repleto hace dos domingos y no había forma de cambiarse de puesto. Eso fue en la película Flores Rotas de Jim Jarmusch. Y muchos de sus comentarios explican por qué me gustó tanto esta cinta. A medida que transcurrían los minutos la señora se iba poniendo más nerviosa. "Ese protagonista no actúa", "ese protagonista no hace nada", "ese tipo no se expresa". Y mientras pasaban las escenas se le iban rompiendo las predicciones, los oráculos, que hacía a todo volumen. "Y ahora se va a enamorar de ésta...pero no... ¿por qué?", "y esa es la madre del hijo...pero no...qué pasa, esta película es como rara". Es así como, según su estética teleculebrón, la película terminó mal porque "no tiene final" y no hubo besos, ni boda, ni hijitos. "Esa película es como artística", concluyó, como quien bota algo al cesto de la basura. Mientras, a su lado, yo sonreía, como en una pequeña venganza. La película había sido estupenda.

sábado, mayo 06, 2006

Ventana

Nada se ve desde las ventanas de mi casa. No hay paisaje posible, como si no existiese ciudad. Y lo lamento porque tampoco hay cielo –apenas hay un retacito de cielo que exhibe la lluvia- ni hay montaña. Sólo una pared sin frisar responde a la mirada desde la ventana principal. Atrás están los otros apartamentos, con sus cuentas, con sus ruidos, con sus guisos y con sus refritos. Quizás por eso miramos tanto hacia adentro. He ahí la razón de tantas fotos, tantos cuadros, tantos adornitos de madera, tantos libros, tantos discos, tantas películas, tantos álbumes de familia, tanto perol. Armamos nuestro hábitat en este espejo. Miramos en primera persona del plural. Miramos hacia nosotros.

miércoles, mayo 03, 2006

El país en preguntas

¿Qué hace el país? ¿la cervecita y la playita los domingos? ¿el funcionario que te mira con mala cara? ¿El Avila en su esplendor de la tarde? ¿la obra de Soto deshecha en la autopista? ¿el rancho construido con partes de la obra de Manaure? ¿tu libro? ¿mi libro? ¿su obra de teatro? ¿la danza de los warao ante el turista? ¿el mendigo que te impone la lástima? ¿tu corazón o el mío? ¿el apretujón en el Metro a 300 bolos? ¿Galipán, La Colonia Tovar, la sal de Araya? ¿las viejas que se instalaron en Chacao y siempre han sido viejas? ¿el carrote último modelo del primogénito que se graduó de bachiller? ¿el chamo que no salió en ninguna carrera y mira con resistencia la Universidad Bolivariana? ¿los números con los que se cuentan las misiones? ¿la anciana que por primera vez reconoce las letras? ¿la lotería? ¿el 5 y 6? ¿la rumba en el barrio? ¿la vodka en el san Ignacio? ¿tus ojos, mis ojos? ¿Cubagua ignorada en 1931 mientras Doña Bárbara se hacía ícono? ¿tus hijos, mis hijos? ¿la señora que se levanta a las 4 de la mañana para salir de los Valles del Tuy? ¿el malandro? ¿la espuma, las garzas y las rosas? ¿el turpial? ¿las siete (perdón, las ocho) estrellas? ¿el caballo mirando patrás o palante? ¿tu sexo, el mío –o tu sexo y el mío-? ¿el modo en que las mujeres mueven la cadera? ¿el ombligo brillando bajo el piercing? ¿el tatuaje de dragón? ¿Amalivaca? ¿el casabe? ¿la cachapa con queso? ¿la hallaca, las doce uvas? ¿la jevita buenísima de la esquina? ¿los niños sin papá? ¿el presupuesto de la nación? ¿el producto interno bruto? ¿los índices de deserción escolar? ¿su trajinar diario sobre la silla de ruedas? ¿la pelazón de bola? ¿el Sambil? ¿el primer beso de lengua en la frialdad del Centro Plaza? ¿las telenovelas? ¿las estadísticas semanales de la morgue? ¿estos nuevos ricos que se nos vienen encima? ¿ese 80 por ciento de pobreza? ¿el bono de 50 millones para comprar una casita? ¿tus manos, las mías? ¿el dueño de la empresa? ¿el chino del restaurant barato? ¿el que se viene en autobús para llenar una marcha? ¿la señora que teme que bajen los cerros? ¿el viaducto roto? ¿el baño de carretera? ¿el prostíbulo de Propatria? ¿el centro de especialidades eróticas inmerso en el municipio sifrinito? ¿tu palabra? ¿la mía? ¿el borracho? ¿el drogo? ¿el asesino? ¿el psicópata? ¿el comegente? ¿las pulcras mañanas de domingo en el aula magna? ¿los chocolates de Sumito? ¿los perrocalientes de Plaza Venezuela? ¿tu paladar, el mío? ¿Chávez? ¿Teodoro? ¿Fidel? ¿Julio Borges? ¿Lina Ron? ¿Barreto? ¿Carmona? ¿Caldera (¿existe? ¿algún día hubo Caldera?)? ¿la embajada americana? ¿Bolívar? ¿Tamanaco? ¿Luisa Cáceres de Arismendi? ¿La academia de la Historia? ¿el IVIC? ¿el penetrable de Soto? ¿las orquestas infantiles? ¿San Nicolás en el centro comercial? ¿la dieta del agua? ¿el tipo que cree de verdaíta en el proceso? ¿el que se está metiendo el billete parejo con el proceso? ¿los santos malandros? ¿el asalto en la camionetita? ¿el analfabetismo funcional? ¿la revista de los domingos? ¿el papeado del gimnasio? ¿la pública sexualidad de los sacerdotes? ¿la hermosa reina de los travestís? ¿ ¿las ganas, tus ganas, mis ganas? ¿la orquídea? ¿el oso frontino? ¿el pabellón? ¿los torontos? ¿los trotadores del parque del este? ¿los mineros ilegales? ¿los nuevos jerarcas del petróleo? ¿los derrumbes? ¿el deslave de Vargas ? ¿la república independiente del Zulia? ¿la zona libre de impuestos de Margarita? ¿el pico Bolívar? ¿los dulcitos de la danubio? ¿el porro en la discoteca? ¿el cuarto oscuro del bar gay? ¿la República de Venezuela? ¿la República Bolivariana de Venezuela? ¿ la ex de la Comunidad Andina de Naciones? ¿los intelectuales que se justifican con vestirse de rojo? ¿los que se encierran en sus propios infiernos y la política les huele mal? ¿los que reducen al significante dictadura toda la cantidad de simbología reinante y así se creen combatientes? ¿los que miran? ¿los que no? ¿tú? ¿yo? ¿ambos? ¿todos?
Por cierto, una pregunta ¿hay país?

lunes, mayo 01, 2006

la reina del carnaval




















Chacao
Carnaval 1970
5 años y 4 meses

domingo, abril 30, 2006

full

ayer, mientras regresaba a mi casa después de un día fuerte de trabajo, pensé en que quería colocar en el blog una foto mía. exactamente una: ésa, cuando fui reina del kinder. había una necesidad de mostrarla, de hacerla pública, de liberar ese rostro y esa sonrisa, quizás porque de algún modo sí me ha definido ese disfraz tan distinto a mí misma.
siempre me han gustado los disfraces.
y las fotos.
y los juegos.
y las coincidencias.
los pensamientos que se entrecruzan sin explicaciones. las acciones que piensas hoy y que, quizás, en tu lugar, hace cualquier otra persona en el mundo a la misma hora.
hoy estoy de nuevo en el trabajo y se me olvidó traer la foto.
estoy full.

miércoles, abril 26, 2006

dos dibujos de mariana



no, no hay tiempo para el blog aunque haya demasiado que escribir. y no hay tiempo porque en realidad tengo demasiado que escribir. heme aquí con varios archivos abiertos y sin finalizar aún. pero me distraigo porque a veces uno busca evadir ciertas cosas que cuesta escribir.
y no hay tiempo para el blog, aunque quiera comunicarme con usted. aunque no nos comuniquemos usted y yo, en realidad, sino que nos perdemos entre los caminos verdes de este laberinto que es la red. a veces hay cruces, palabras que se confunden y acercan como si se asomase un hilo conductor inexistente. pero no, no hay migas de pan que guíen a nadie a ninguna salida. mejor así.
por lo pronto, entrego lo bonito: dos dibujos que me dejó mi hija mariana en la computadora del trabajo: un gato y un dragón. el dragón, está de más decir, soy yo.

sábado, abril 22, 2006

la casa de El Paraíso

Tendría yo 17 años. Estudiaba periodismo y teatro a la vez. Mi gente era la de teatro. También mis amores. Este tenía el cabello largo y muy rizado. Era bisexual. Se drogaba. Yo estaba lejana a esas historias. Pero éramos amigos. Hablábamos todo el tiempo. Me gustaba. Salimos. Nos besamos.
Esa vez nos invitó a mí y a otros a una casa de El Paraíso. La idea era invadir la que alguna vez fue una mansión perejimenista y hacer allí una fiesta. Así era en los años ochenta. Las casas abandonadas se asaltaban en la noche para bailar. Ahora las casas abandonadas -y las que no lo están- se asaltan de día para vivir. En fin. Fui con unos amigos de la escuela de teatro. Mis amigos homosexuales que siempre me apoyaban en mis riesgos. El estaría allí. Pensé al menos en besarlo. Aunque mi inocencia podía ya fantasear otras malicias.
Llegamos al que alguna vez fue un palacio de piso de mármol. Las paredes estaban pintadas de negro y estaban llenas símbolos demoníacos. No había muebles. Ni agua. Ni luz. Creo que todo estaba alumbrado con velas. Había gente, mucha gente. No era gente de teatro. Sólo estábamos nosotros, los recienllegados, y ellos. Ellos y nosotros. Me pareció verlo a él. Me saludó, me besó, me tomó de la mano, besó también a un joven bello que estaba a su lado, me lo presentó. Seguimos andando por la casa. En algún cuarto creo recordar desnudeces y quejidos. En otra habitación había grupos de muchachos muy quietos, muy callados, algunos dormidos. La música seguía estridente. Pocos bailaban. Casi todos disfrutaban del desafío de la invasión. Había quien rayaba una pared. Había quienes se metían mano y otros objetos. Sobraba humo y caña.
El volvió a desaparecer. Mis amigos estaban asustados. Eso no era un lugar para nosotros. Puede venir la policía. Eran pensamientos que sólo verbalizaban mis acompañantes, el resto parecía acostumbrado a vivir en reto. Y yo pensaba en él. En verlo un instante, quizás con su bello amigo, no importaba. En besarlo. En bailármelo, aunque yo no supiera bailar. Llegamos a la última habitación del piso alto y abrimos la puerta y estaba él. Estaba sentado en el piso. Inyectándose. Y ya no me veía. O si me vio no quiso descenderme a su versión química del cielo. Y ya, en un segundo, no sabía de mí. Y creo que también había perdido en el interín a su bello acompañante, que también se desvanecía en otros mundos desde su propia aguja.
Yo estaba de más. Mis amigos teatreros estaban de más. Salimos rápido. Alguno de ellos temblaba. Yo no tenía miedo. Creo que no. Aunque el piso se me había movido. A él no lo juzgaba. Tampoco le temía. Sólo me preguntaba por qué yo no. Yo no.
Nos sentamos en una arepera. Comimos. Tomamos algo, quizás una cocacola o un jugo. Regresamos cada quien a nuestra casa.
Seguí pensando en él un tiempo. Incluso salí alguna vez más con él sin mayores explicaciones. Hasta que llegó algún nuevo rey a destronarlo.

viernes, abril 21, 2006

Bogotá en vivo y directo


Esta foto la tomó Mauricio desde el cerro de Monserrate. Mauricio Duque (enmediodelruido.blogspot.com) y su esposa Claudia fueron mis ángeles en Bogotá. El me llevó a recorrer la ciudad la primera tarde. Pude ver una Bogotá limpia y verde con ladrillo y ordenada y bella y elegante. Pude sentir ese frío, ese frío intenso de la ciudad, que te obliga a usar abrigos y bufandas, que se te mete por la nariz, pero que a mí me encanta. La segunda noche me llevaron a cenar a un restaurant muy original del barrio La Macarena, donde no sólo comí riquísimo y disfruté de la decoración, sino que pude compartir la gentileza, la solidaridad, la inteligencia, el humor y la amistad de esta hermosa pareja de colombianos que conocí mediante los blogs.
Disfruté del curso y de la ciudad de noche y de gente bellísima que conocí. No vi a Dios pero entendí que soy un ángel caído y ateo que no creo en Dioses aunque escriban como los dioses, así que mejor así. Claro, de pronto pensé en algún demonio -dios- en el que pienso aunque no quiera pensar en demonios y sé que le debe gustar Bogotá, porque en ella, de alguna manera, y aún siendo ciudades tan pero tan distintas, también está Caracas.

domingo, abril 16, 2006

la fantasía

es verdad, puedes tener la vida enredada, la vida desbaratada, la vida vuelta leña, la vida puede andar caminando de alante patrás; es verdad, hasta puedes necesitar una bruja que te haga una limpieza con cariaquito morao, puedes dejarte invadir por la tristeza y aferrarte, no a las buenas imágenes que han plenado tu vida, sino sólo a aquellas que te han dolido y dices de pronto, niña -deberías decir mujer-, fueron 16 años perdidos y también dices no, fueron 16 años ganados en hijos, 16 años en los que se han atravesado otras historias, 16 años (en realidad casi 18) en los que siempre te acosaban -te acusaban, te excusaban- las dudas.
y ahora, en un tiempo anónimo que no se puede incluir en esos 16 años pasados (pasadísimos, fuera de contexto) tomas del reino de la fantasía -como siempre, como lo hiciste desde pequeña-pretextos y construyes un mundo. un mundo sólido en su propio absurdo, en su propia inestabilidad, en su total falta de certeza. construyes ese mundo fantástico -y virtual, totalmente virtual, y público, totalmente público, aunque privado, privadísimo- para recuperar simplemente eso, el propio objeto construido: la fantasía como territorio válido, que al menos fabrica, no sé si artificialmente -ya todo es artefacto en este siglo-, el amor, o algún químico parecido, válido por tiempo determinado en su absoluta perfección.

jueves, abril 13, 2006

Ellos bailan tango

Los veo desde mi ventana. En realidad sólo veo sus pies. Ella siempre lleva tacones altos. Bailan tango. Pasan toda la noche bailando. Creo que ensayan. Creo que son bailarines profesionales. Son sincrónicos. Perfectos en sus movimientos. Sensuales. Sólo pies. Pies que se entienden, que se complementan, que se alimentan, que dependen uno de otro, pero con soltura, con ritmo. No sé cómo son sus rostros. Desconozco sus edades. Bailan. No sé si ríen cuando bailan. No sé si hablan cuando bailan. No sé si están trabajando. O disfrutando. Se oye la melodía. Se ven los pies. Los tacones negros y altos de ella. Los movimientos ciertos, siempre ciertos. Son un hombre y una mujer hermosos. Deben serlo.
Y supongo que una pareja de bailarines de tango no debe acabarse nunca. Se requieren. Son imprescindibles.

(este post cataloguémoslo en el ranking de los más cursis, plis, porque no sé, quizás ellos se aburran, sobredosis de tango, coño, vamos a tomarnos par de cervecitas y pon una salsita ahí)

(taima IV)

(¿la ere o el escondite? no sé a qué juega, no sé con quién juega. yo juego más bien a que me borro del mapa, a que soy la mujer invisible. también juego a creérmelo todo. juego a que soy la protagonista de mi juego y de su juego también. quiero ser una creyona de verdad, pero no creo en nada que es lo peor, así que no puedo jugar a creer aunque quiera hacerlo. mejor sigo segura aquí parada, estoy en taima).

martes, abril 11, 2006

morgue

acabo de atar cabos. hace cuatro años estuve en la morgue de Bello Monte hablando con los familiares de las víctimas del 11 de abril. me sentí de más. me sentí zamuro. pero tenía que armar la historia de cada uno de los seres humanos que estaban detrás de esos disparos absurdos y de los que al final nadie se hizo responsable. tenía que hablar de ellos, de los papás y de los hijos y de los hermanos y de los enamorados que estaban detrás de cada nombre, de cada fallecido.
hoy, 4 años después, volví a la morgue por razones muy distintas: para que medicatura forense hiciera informe de los golpes que me propinó la señora. junto a mí había mujeres golpeadas por sus maridos, mujeres apedradas en una riña vecinal en su barrio, hombres apuñaleados por otros hombres, gente herida en accidentes de tránsito. la médico forense me vio. anotó. no supe más. estaría cinco minutos allí. una persona x en un país de 25 millones de víctimas. y terminé de llevar el expediente a PTJ. para nada. para que lo archiven. para que nadie en este país me proteja. a nadie le importa.
y claro, me siento avergonzada con mi historia individual de mujer x que teme por su seguridad en un país sin órganos de seguridad. hace 4 años, este mismo día, 14 familias (creo que fueron 14) perdían a un ser querido en una batalla que no acaba todavía y que nadie entendió y por la que nadie respondió.

lunes, abril 10, 2006

los golpes

nunca nadie me había golpeado, ni mi mamá ni mi papá. fui una niña inmaculada. hoy, a mis 41 años, alguien extraño, alguien que nunca imaginé porque siempre he tratado bien, me molió el rostro a coñazos: la mujer que me ayudaba en la casa, sólo porque le dije que debía prescindir de sus servicios porque me falló cuando la necesitaba. también amenazó con quemar el apartamento. fueron momentos de angustia, sobre todo temí por mis hijos y mi mamá. me golpeó en la calle, yo me quedé paralizada, dejándome dar puños, sin entender. la separaron unos hombres mientras oía a otros gritando de lejos: "dale, dale". unos policías fueron testigos del final de la golpiza y lo más que hicieron fue anotar su nombre y decirme a mí que me quedara tranquila, que no pasaba nada, que no se me notaban las marcas de los puñetazos en mis ojos y orejas. y tuve que sortear la terrible experiencia de las víctimas de este país: policías que no te escuchan -ni del este ni del oeste, ni de los municipios pobres ni de los sifrinos-, leyes que no sirven, autoridades que no saben qué hacer, funcionarios que se ríen del doliente. policías que no veían los morados de mi rostro, que todos los demás -qué casualidad- sí veían. uniformados que muertos de la risa me decían: qué le va a estar quemando la casa esa señora. entes supuestamente encargados de la seguridad a los que no les cabía en la cabeza que mi mamá de 86 años pasó la mañana llorando, que mi hija de 12 está aterrada y no quiere que salga de casa, que mi hijo de 16 pensó cargar un cuchillo para defenderme si ella venía otra vez.
después de dar más de tres horas vueltas tratando de hacer una denuncia como un ciudadano común y silvestre, con cédula de identidad y nacionalidad venezolana, tuve que buscar influencias y sólo al final de la tarde pude formular la denuncia formalmente en ptj. mañana debo ir a medicatura forense para que registren los golpes. aún no sé para qué si no hay un policía frente a mi casa que me proteja. pensé en las mujeres torturadas por sus esposos, en las mujeres violadas, entendí que mi cruz era mínima ante la que han tenido que vivir ellas. entendí por qué nadie denuncia. pero yo tenía que pensar en mis hijos, en protegerlos. y sostuve y sostengo: en este país, definitivamente, las víctimas somos las culpables. en este país no hay garantías. ni en los municipios sifrinitos como Chacao que alardean de seguridad. estamos solos.

domingo, abril 09, 2006

(taima III)

(si jugamos a la ere, terminaré siendo yo la ere eterna. las niñas lentas nunca atrapan a nadie)

sábado, abril 08, 2006

(taima II)

(no. no juguemos más a la ere. las niñas tristes nos aferramos a la taima. nos quedamos horas y horas amarradas a esa salvaguarda. deberíamos salir corriendo a ver si no nos atrapan. deberíamos ser rápidas como speedy gonzález. deberíamos volar)

(taima)

(juguemos a la ere paralizada. tú eres la ere y yo me paralizo)

viernes, abril 07, 2006

brevísimo ensayo sobre la tentación

no debo.

sí quiero.

lo sé.

ud. lo sabe.

miércoles, abril 05, 2006

"sigue allí"

"sigue allí", me escribiste en mi correo electrónico.
y es cierto, no puedo darme de retirada ahora. sería demasiado fácil no decir. sería incluso hasta cobarde. sería demasiado convencional sólo informar "objetivamente" en el papel.
tengo odio. tengo dolor. como todo el país, ni más ni menos.
asesinaron a los hermanos Faddoul y al señor Rivas. A tres muchachos y al hombre que trabajaba como su conductor. A cuatro seres humanos con ideas, con sueños, con latidos, con familia, con deseos. los mataron cruelmente, coñodemadremente. Y uno dice en ese momento: que capturen a los asesinos, pero no sólo eso, que venga la Edad Media, la pena de muerte, que de verdad venga la tortura de la Inquisición, todas las siete plagas para los criminales. Pero uno se pone en el aquí y en el ahora, en el siglo XXI y en Venezuela, y la primera pregunta es ésa, si los buscarán, si los encontrarán, si hallarán a los verdaderos culpables. Y, coño, cuesta ser crédulo. Cuesta confiar.
hoy vi a la gente llorando, maldiciendo, hirviendo en las calles de toda Caracas por esos muchachos como si fueran sus hijos. hoy vi el odio y el miedo en la gente de este país. nuevamente. y con razón. vi a los chamitos de los liceos preguntándose ¿me pasará a mí? Vi a las mamás abrazando a sus niños y mirando con desconfianza a cualquiera. "Todos los venezolanos queremos guardaespaldas", gritó una señora plena de dolor.
y luego me entero. otro colega muere en el ejercicio de su profesión. Jorge Aguirre, reportero gráfico de El Mundo, un señor, uno de esos fotógrafos que siempre veíamos en todos lados, que siempre estaba allí, como todos, junto a la noticia. Que ejerció la noticia como modo de vida y fue tan valiente, tan reportero, que hizo hasta de su último momento una noticia: fotografió al que le disparó.
sólo quería este paréntesis. condenar la violencia, unirme a las voces que no quieren un país tan dañado. ¿cómo construirnos? ¿cómo reconstruirnos si dejamos de creer en todos, hasta en nosotros mismos? ¿cómo hacemos DELETE y volvemos a reescribirnos?

martes, abril 04, 2006

los ojos y las despedidas temporales

bastaría mirar esos ojos allá lejos, ni sé dónde. sin letras. de frente. sólo los ojos. en silencio. cállate boca. claro, no hay ojos que ver, ya no hay miradas reales que intercambiar en la red.
se han ido tantos...se fueron Color Dorado, Edith, Nicotine y más, y más...poco a poco abandonan este barco absurdo, esta nave virtual sin rumbo, o con rumbo al despeñadero. Los venezolanos como que le están diciendo adiós a la locura de los blogs. Huyen los buenos. Los arrechos. Se van a escribir calladitos en sus computadoras, sin tantos espectadores.
vamos a reposar todos un rato. hay cansancio en el ambiente. hay dolor. hay hastío. se han confundido demasiados sentimientos. ha habido acercamientos -hermosos- y choques. tremendos coñazos. y viene la semana santa, apta -no para rezar que no somos santos- para ir a la playa o simplemente para alejarnos del karma de un país donde un pedazo de viaducto tambaleante puede más que diez mil funcionarios. un país donde se mata gente, donde se mata a tres niños. un país que se nos va a venir abajo antes que el muñón de puente que está colgando en la autopista Caracas-La Guaira se caiga. Y se nos vendrá abajo por culpa de todos, por responsabilidad de todos, que aquí nadie es inocente.
estos son mis ojos. míralos. estoy triste. tengo sueño. también me aburrí. voy a descansar un rato que hay demasiado qué hacer allá afuera.

domingo, abril 02, 2006

de oficios

la niña se nos quedó viendo. bueno, tenía rato en eso, mirándonos callada, oyéndonos sin disimulo. riéndose queda (¿de nuestras ridiculeces?). la detonación había pasado hace rato, no había más que hacer en el barrio Nueva Esparta. el viaducto -el espectáculo- seguía en pie, como burlándose de los operativos del gobierno. el pedacito de puente, allí parado, desafió a los explosivos -triquitraquis, según la gente del cerro- y era como una especie de reivindicación, de venganza, de los habitantes de esa zona, obligados a mudarse porque de un momento a otro la montaña se viene abajo. era otro día más a salvo del desalojo. pero la niña - en realidad ni tan niña, tendría catorce, a lo sumo quince- se olvidó por un rato de su drama personal, de que en unos días no tendría casa, de que siete duermen en la misma habitación, y se nos quedó mirando, compadeciéndonos. realmente nos veía con infinita y pura lástima. hablábamos del oficio. pendejadas. que nos habíamos levantado temprano. que no habíamos comido a las 2 de la tarde. que tampoco teníamos hambre. que estábamos estresados y hartos. entonces se atrevió. interrumpió. dijo.
-yo ni de broma quiero ese trabajo de ustedes.
y aseguró que le gustaba comer a la hora aunque a esa hora tampoco había comido. y nada de eso de estar pateando calle.
-yo quiero ser peluquera -confesó.
y se sintió halagada cuando unánimemente le aprobamos su decisión, aunque amemos nuestro oficio. hay perversiones, la nuestra es una. hay masoquismos.

jueves, marzo 30, 2006

Bogotá

Dios está en Bogotá, ya me confirmó. Y yo voy para allá. Ya sé, soy atea, ando en metro y en camionetica, vivo alquilada, me como todos los lápices, bolígrafos y afines, no me hago las uñas en una peluquería, soy torpe, no soy perfecta -para nada perfecta-. Pero tendré la bendición de sentarme un ratico a tomar café con Dios e ilusionarme sólo con el hecho de saber que existe, que es todo un caballero y que escribe como un Dios, aunque yo sea atea.
Me dijo: Quédate para la Feria del Libro. Ojalá los dioses -vengan de donde vengan-, si existen en alguna parte, y algunos mortales (como mis jefes en mi trabajo) me echen una mano y me ayuden a que pueda quedarme unos diítas más.