Mostrando las entradas con la etiqueta jóvenes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta jóvenes. Mostrar todas las entradas

viernes, junio 01, 2007

cierre de rctv. chamos resteados.

estuve con ellos. los vi y hago constar.
el miércoles estuve con los de bachillerato, chamos en camisas beige y azules que entregaron una carta ante Conatel. Chamos que protestaban contentos, esperanzados, pacíficos, cantando el Himno Nacional y lanzando pétalos de rosas a los policías. Chamos que confiesan que antes no habían salido de sus burbujas, chamos bien que podrían quedarse en su casa viendo MTV sin necesidad de exponerse. Chamos con buenas intenciones. Chamos con argumentos de chamos. Chamos sin adultos metiéndoles ideas. Chamos que detestan la política tradicional. Chamos que enorgullecen, por valientes, por venezolanos.
el jueves estuve con los universitarios. muchachos con ideales, muchachos que quieren hacerse oír sin necesidad de taparse las caras y andar tirando bombas molotov. muchachos cultos, formados, a los que cualquier empresa extranjera contrataría sin pensarlo dos veces. muchachos que han vivido ocho años en el chavismo, muchachos que ya ni tienen referentes en ad y copei. muchachos con voz propia, sin líderes adultos detrás.

entonces viene el vicepresidente, Jorge Rodríguez, a tildarlos de manipulados. viene él y otros altos dirigentes chavistas del Ejecutivo y el Legislativo a calificarlos de marionetas, carne de cañón, utilizados. Y entonces yo me pregunto que si Jorge Rodríguez dice eso es que él también fue manipulado por alguien, porque a muy corta edad fue presidente de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, y también fueron dirigentes estudiantiles del movimiento 80 Juan Barreto, Elías Jaua, entre otros. Entonces, si ellos dicen que estos muchachitos no piensan, es que ellos tampoco pensaban, porque lo que es igual no es trampa.
Pero no, una, que estudió en la central cuando ellos eran dirigentes, sabe que tenían pensamiento y discurso. Entonces, reconozcan, que estos chamos también tienen pensamiento y discurso. También tienen qué decirle al país. También queremos oírlos.

Y que puedan decir lo que quieran decir. sin amarras. Guste o no guste. Un gobierno "de todos" los invitaría a Palacio, los escucharía, compartiría con ellos los puntos de vista contrarios, negociaría. Aprendería de ellos.

Y no los encerraría.