martes, marzo 06, 2007

a mi psicoanalista, que no lee este blog

¿sabes?
después de las últimas sesiones ando en desorden y ya entendí por qué.
es como si me hubieras hecho una disección para sacarme el corazón o qué se yo qué órgano -son un misterio las cosas ahí adentro-. me abriste y sigo con la herida abierta, en espera de que la operación termine y las cosas vuelvan a su lugar -el corazón, esas vainas- y cosas mi panza y se cierre el espectáculo de mis tripas y yo descanse y vuelva a casa y retome algo, cualquier cosa. el problema es que ésta es una operación larga, una hora, los viernes bien temprano, luego esperar, una hora, los viernes bien temprano, y esperar, y mientras sigo en terapia intensiva, en la sala de operaciones, en stand by.
es también como si me hubieses puesto a armar mi propio rompecabezas. por ahí andan todas las piezas desperdigadas. soy un desastre. cuidado y se me pierde una en el camino.
ando como cuando el carro lo mandas a reparar y tienes que andar en autobús -bueno, yo siempre he andado en autobús, la verdad-, ando como cuando le falta gas a la cocina y tienes que comer puro sanguchito, ando como cuando vas al dentista y no puedes comer en dos horas, ando como cuando al carrito control remoto le faltan pilas.
ando también un poco como cuando te pisa un tren.

y tú me preguntas por el deseo. y yo te digo que si algo no deseo en la vida es estar así, en esa parálisis obligatoria de las curas prolongadas. y no te lo digo, pero es así: en mi estado natural soy -en palabras de Maiacovski-"todo corazón que palpita en todas partes". sin embargo, ando en reparación, soy una casa a medio pintar, una habitación patas pa'rriba.

3 comentarios:

Veronika dijo...

Recupérese! Que no se le pierda nada! Que cada cierto tiempo nos toca mantenimiento...

Un abrazo

psicoanalizada dijo...

Bueno Maga, qué te puedo decir... muchos años de psicoanálisis, varios psicoanalistas diferenres, otras terapias, vuelta al psicoanálisis, freudiano, lacaniano, jungniano....
al final seguimos con la herida abierta, supurando. A veces el carro funciona y otras se recalienta y nos deja a pie. Y no es cuestión del mecánico, sino de la marca del carro y cómo lo manejamos. Eso es difícil de cambiar.

zbelnu dijo...

En cambio a mí el psicoanálisis me salvó, me permitió vivir y pensar de otra manera, incorporar mi self con sus maneras a una forma de estar en el mundo que me gusta... a veces he vuelto a ver a mi antigua psi para comentarle algo, sus palabras suelen ser reveladoras, hasta las integré en un cuento!