sábado, junio 30, 2007

ventana

desde mi nueva oficina, si levanto la cabeza, ahora puedo ver la montaña. un ángulo del Avila que me gusta, porque protagoniza. Si salgo a la calle y camino por esa avenida sin gracia hacia el metro, el cerro se impone en su punto más alto, parece que se viniera encima. que me llamara. ven.
antes trabajábamos encerrados. por fin, hay una ventana desde la que podemos ver la vida allá afuera, la lluvia intensa de estos días, el sol que obliga a buscar resguardo en las persianas, el atardecer que apura a culminar la jornada porque los hijos tienen hambre.
esa ventana compensa la necesidad del centro, ahora que estamos en un extraño e industrial este. el centro con sus buhoneros que atropellan pero que sorprenden en su colorido e invención; con sus tienditas en las que siempre podías comprar algo que olvidaste a última hora; el centro con sus vendedoras haitianas de aguacates en su punto para el almuerzo; con esos señores del estacionamiento que terminaban tratándote de mamita y pana; con los jugos concentrados del cafetín de al lado; con el chino, el señor que vivía en el subsuelo de la esquina a quien siempre saludaste y que sentías que algún día te iba a rescatar de un incendio; el centro con los chinos de la baralt, uno de los restaurantes más feos y sabrosos de caracas; con el cogeculo de capitolio; con la imposibilidad de llegar temprano a ninguna película del centro plaza, pero con la posibilidad de tener ahí mismito las pautas; el centro con la imponente obra de villanueva; el centro con sus putas y su cine porno al que nunca entraste y su diversidad y su derroche de noticias.
bueno, pero ahora tengo la ventana. el ávila intenso y mío.

5 comentarios:

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Y desde esa ventana, yo vengo, te saludo y te regalo una sonrisa.

Todo lo mejor para ti.

PS: Nos vemos pronto.

Regina Falange dijo...

"Desde mi ventana, te veo cuando pasas con la que tú crees que amas"

(No sé por qué me dio por la pavosería de responder a tu lindo post con un extracto de las canciones de Karina)

Pero bueno, supongo que parte de mi cursilería es para saludarte y desearte que ojalá no sientas tanto frío (esta nueva sede es casi una morgue de lo congelada)

Un abrazo de estreno!

el hombre de hojalata dijo...

desde mi ventana solo se ve el cristo caracteristico de mi ciudad, y aveces a la vecina que pillo cuando se cambia en las mañanas, ella lo sabe por que mas de una vez me ha saludado.

Saludos hasta el sur.

María Celina Núñez dijo...

Hermoso texto. Una ventana puede ser tan importante. Y cómo hablas del centro: le quitas todos los vilipendios con los que carga. Hermoso. Me gustaría que me visitaras en mi blog. Un beso.

La rusa Joropera dijo...

Que buena esa ventana!!!!!, mi ventana da a otras oficinas (patético!)...pero en la ventana de mis compañeros tienen a lo lejos la sagrada familia!... pero honestamente me gustaría más tener mi avila de vista...
Un beso grande