jueves, noviembre 02, 2006

la revista Billiken

en la infancia amé la revista argentina billiken. hoy la recordé. yo tenía una colección que en algún momento de mi adolescencia regalé. una de las cosas que más me gustaba era el juguetico que acompañaba cada número. la espera por cada nuevo ejemplar era ansiosa. la felicidad de comprarla era única.

necesito otra revista billiken. o algo similar. necesito algo así como una espera billiken.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Maga, me sorprende que alguien hable de Billiken...por mucho tiempo he pensado que la revista solo la editaban para mi, las veces que la he comentado nadie sabe de que hablo, pero mantuve la colección por muchos años, con su "regalito" que venía en la bolsa plastica. La verdad que no se cuando deje de comprarla o si desaparecio como ocurre con muchas publicaciones que nos hacen soñar, pero casi te podría decir que en ese momento senti que acabo mi infancia.


kipkn4@hotmail.com

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Mi mamá leía Billiken en su infancia, es decir hace como 65 años. Todavía la editan y tiene sitio en internet. Había otra que leí que era "El Peneca" (el intrépido peneca) pero esa sí dejo de editarse en los 60.
Yo también compré algunos ejemplares cuando por muy poco tiempo la vendieron en Colombia.

Mauricio Duque Arrubla dijo...

un par de correcciones (por escribir de afán) :

Quien leía el Peneca era mi mamá, también hace 65 años.
La que editaron poco en Colombia fue Billiken (1978, más o menos)

la maga dijo...

yo leí la revista como en 1974 o 75, por ahí

Alexis Correia dijo...

Yo soy de otra generació. Extraño la revista de la abeja Maya y también la de los Pitufos, que traía unas fichas coleccionables sobre animales. También echo de menos las bolsitas de Mini Chiclets Adams que traían una serie sobre la fauna venezolana. Sin embargo, comparto el sentimiento de pérdida y desolación.

RomRod dijo...

a mi me parecía lo máximo!! jeje saludos!

Mil Orillas dijo...

Qué maravilla la Billiken! Nada más escuchar/leer el nombre me trae la sensación de ansiedad de llegar al kiosko antes que ningún niño del edificio (para mí, el mundo)porque la kioskera sólo traía dos o tres ejemplares. Mi mamá me dejaba bajar sola (Caracas era otra, Chacao también)y me iba volando hasta la esquina. Una vez que tenía la revista la apretaba debajo del brazo y caminaba rapidísimo para llegar a mi casa, encerrarme en mi cuarto y leerla egoístamente, sin testigos. Si alguien entraba la escondía debajo de la almohada. Solo la prestaba cuando la había consumido. Así como cuando te comes un chicle hasta que se le va el sabor. Qué bueno que la hayas mencionado! Por instantes volví a ese tiempo!

Fósforo Sequera dijo...

Me encantaba Billiken! En aquel tiempo tenía que llegarme hasta la Plaza Bolívar de Valencia para comprarla en´uno de los pocos sitios donde se conseguía. Era fascinante abrir el regalo envuelto en plástico. Muchos recuerdos hermosos me ha traído este post. Gracias, gran Maga.

Seguimos en clave...

Jacqueline dijo...

Yo también!
Yo también!
Billiken, qué emoción....

la maga dijo...

qué bueno, definitivamente, es ser una generación.
todos amamos a billiken


mil orillas: chacao, en los 70? quizás nos conocimos.

Mil Orillas dijo...

Sí, todavía pienso en el jabillo de mi calle...la tercera transversal de la Mis Encantos...la última vez que fui no pude verlo, no me llevaron, en fin...aquí sigue lloviendo y bajando el termometro y eso me recuerda lo lejos que estoy de todo eso...pero "billiken" me lo trajo gracias a ti...Y con eso, si no nos conocimos entonces, nos conocemos ahora!
Saludos,
Lena

Por otra parte también he caído en cuenta que hablo-sueno como creo hablaba-sonaba mi abuelo...¿será malo? ¿será bueno? ¿Cuándo pasó el tiempo que yo no me di cuenta?

la maga dijo...

yo vivía en la sucre y era amiga de los que se la pasaban en la plaza