lunes, enero 28, 2008

sexo sonoro

mi hija me cuenta sobre lo que hablan los chamos de octavo en el recreo. terapia de grupo, mamá, comenta irónica. los padres son el tema. en realidad la conveniencia de tenerlos divorciados. sobre todo por los efectos sonoros de la separación. en principio, por la calma del silencio. una muchacha explica que el mayor problema son los ruiditos nocturnos que los papás juran que nadie oye, un sexo en estereofónico del que son testigos los hijos desde el otro cuarto. ella compensa con el cable en nickelodeon a todo volumen. un muchacho se queja: él no tiene televisión en su dormitorio y tiene que aguantar el parlamento de quejidos. otra más protesta que lo que más le fastidia de la pelea de sus padres es la pronta -y escandalosa- reconciliación en la cama. distinguen clarito carantoñas, confesiones, peticiones, cochinadas. los adultos, en su asunto, olvidan que tienen oyentes. no apagan el volumen. ni aprenden a trabajar en lenguaje de señas.

2 comentarios:

un tordo dijo...

calladito todo el mundo...

Casa Roccocuchi dijo...

jajaja, muy cómico!