viernes, marzo 17, 2006

falta Edith

Volar un blog es como poner una bomba. Yo lo sé. EL efecto es explosivo. Vas a opciones, haces clic en suprimir blog, y ya, desapareces. Es tan fácil. Clic y ya no hay vuelta atrás, no existes en la red. Bueno, casi no existes, siempre hay trucos con google para recuperar viejos post, pero nunca el blog entero. El blog nace tan rápido como puede morir. Lo podemos asesinar -amorosamente- en segundos. Es tentador, somos sus dueños, lo tenemos bajo dominio. Un blog es combustible, se hace cenizas rapidito.
Edith, suerte de mujer-bomba, hizo crash y le quitó la vida a Miel de Abajo, a mi juicio el mejor blog de la blogósfera venezolana. Edith, autónoma, determinada, anuló su palabra diva, su palabra hermosa y sensual.
Falta Edith y hay un vacío en la red. Falta Edith y se siente. Falta Edith y los blogs lucen tan faltos de vida, tan aburridos, tan sonsos. Falta Edith, se nos fue la reina.

7 comentarios:

Reindertot dijo...

Nunca la leí o no recuerdo haberlo hecho, pues. Quizas eso explique mi blog, jejejeje.

Saludos.

RomRod dijo...

desapareció asi no más...

Anónimo dijo...

Más que dinamita amarrada sobre el pecho, debe ser como tener un pequeño insecto tornasolado en la palma de la mano; de alguna parte sale una voz que te dice que tienes el poder de cerrar el puño y apretar...

Regina Falange dijo...

Hay partidas que no son absolutas, retiros que son para el respiro y mientras nuestras alas de cucarachas conchosas rescatan su color de mariposas..

Espero que vuelva

protheus dijo...

Como en la vida misma, los blogs son reflejo de la existencia.
La ventaja, con los blogs, es que la decisión, casi siempre, está en nuestras manos.

EnigmasExpress /Gandica dijo...

El destino que actúa como un agujero negro. La Red no escapa a la absorción agridulce de tiempo-espacio.
El ser y la nada aplicado al ilusorio mundo virtual.
La muerte presente en la electrónica.
...pero al cambiar de nick, o al hacer un nuevo blog tenemos también la rencarnación virtual. Y es la segunda oportunidad.

Victorian Spinster dijo...

Pasto de psicoanalistas y materia de estudio del Vicariato Apostolico le pedi que regresara, sintiendome inexplicablemente culpable de su desaparicion. No quise irritarla sino debatir con su incisiva pluma mis propias debilidades y sobre todo, compartir el necio deseo de estar alli y vivir en otra parte.
Edith no soy moralista, sino una lectora de Foucault cuando el pendulo dejo de bascular.